Este miércoles por la noche, estuvo en San Nicolás Lucas Raspall, médico psiquiatra y psicoterapeuta, escritor y conferencista, que últimamente saltó a la fama por haberse convertido en el “gurú de la crianza” de la familia Messi, a punto tal que Antonela Rocuzzo, esposa de Lionel, recomendó su último libro “Si hay suelo, no hay techo. 50 posteos para una crianza positiva» (Homo Sapiens) a través de su cuenta de Instagram, lo que multiplicó sus seguidores en todo el mundo.
Raspall vino a dar una charla en el Club Belgrano. Y antes mantuvo un encuentro (foto) con el Diputado Provincial Julio Pasqualin, dirigente de la UCR perteneciente al sector que lidera el neurocientífico Facundo Manes. Precisamente Lucas Raspall presentó hace poco la conferencia que dio Facundo Manes durante el ciclo “La Noche de las Ideas”, en la ciudad de Rosario.
Pasqualin piensa tener a Raspall como fuente de consulta para distintos proyectos que está abordando en la Cámara Baja bonaerense, vinculados a la problemática de la niñez y la adolescencia.
La entrevista
Durante su visita a San Nicolás aprovechamos la oportunidad para entrevistarlo, y esto nos comentaba Lucas Raspall: “La charla en esta ciudad versa sobre los desafíos de la adolescencia, para repensar esta etapa que suele estar tan mal mirada”-
Y agregó de inmediato: “Ya hace 600 años antes de Cristo se decía que nuestra juventud está perdida. Es curioso, porque pasaron 2600 años y seguimos diciendo lo mismo. Eso ocurre porque la brecha generacional que hay entre los padres y nuestros hijos adolescentes, generan una distancia que debemos salvar. La juventud no está perdida, perdidos estamos nosotros que hicimos un lugar horrible en el que no hay espacio para ellos. Así que debemos dar vuelta la historia”.
“Los jóvenes –agrega- no están perdidos, sino que están buscando, como también lo hemos hecho nosotros. El problema es que cada vez tienen menos espacios y menos faros a seguir, y es por eso que van a las redes. Buscan en las redes porque no estamos nosotros, pero en las redes encuentran más confusión y desorientación. O encuentran plataformas donde solo encuentran consumos, y no algo con sentido”.
Más adelante Raspall se refirió a la necesidad de fortalecer los cimientos para lograr progresos, un tema que aborda en su último libre. “Nosotros hablamos de nutrientes en la tierra. Debemos regar la planta, poner un palo que oficia de tutor, para que el crecimiento del hijo vaya hacia donde uno lo considera necesario. Un padre debe inculcar valores. Cada uno tiene los suyos, pero algunos deben ser innegociables. En estos tiempos hay que recuperar el valor del esfuerzo, el sacrificio, la constancia, que hoy parecen malas palabras y son valores necesarios que debemos recuperar. Porque la vida, allá afuera, siempre cuesta.”
Finalmente habló sobre la falta de igualdad de oportunidades a nivel sociedad, algo que es determinante. “Debemos reducir esa brecha. Mis hijos hoy tienen más oportunidades que otros, y eso no es justo. También hay condicionantes generados por la alimentación de los niños en su etapa de crecimiento”.
Finalmente Lucas Raspall reflexionaba: “La felicidad se basa en valores, y en tener un proyecto de vida”.