Después de disparar la inflación hasta 25,5% en diciembre, el Gobierno festeja su descenso a un nivel cercano al 5% en mayo. Sin embargo, ya este mes el índice de precios retomará la senda alcista por los aumentos de tarifas y otros servicios, y en el segundo semestre oscilará entre 4 y 5% mensual si se diera el escenario «optimista».
Los 106,9 puntos de inflación acumulada en apenas cinco meses, entre diciembre y abril, impiden afirmar que el programa económico de Javier Milei sea un éxito en esta materia. Por el contrario, la devaluación inicial, la desregulación de la economía, los aumentos de tarifas y la liberalización de precios hicieron estragos en los bolsillos populares, dispararon la pobreza más de diez puntos y duplicaron la indigencia, provocando además una recesión de dimensiones históricas.
El relato del Gobierno es que la inflación no para de bajar, aunque omite aclarar que primero la catapultó hasta 25,5 por ciento en diciembre, un registro inédito para las últimas cuatro décadas. La desinflación, para colmo, encontró en mayo el último escalón, dado que para junio se anticipa un nuevo repunte del índice de precios y para los meses siguientes, con viento a favor, habrá una estabilización en niveles elevados, entre 4 y 5 por ciento mensual hasta fin de año.