Por Pablo González
Periodismosn.com.ar
En las últimas horas el Ministerio de Salud de la Nación emitió un alerta y recomendación para que los eventuales visitante que pudiesen venir a la festividad mariana del próximo 25 de septiembre, se vacunen contra la Fiebre Hemorrágica Argentina. Un hecho verdaderamente insólito y que marca la ignorancia de que quienes por estos días rigen los destinos de la cartera sanitaria nacional.
No es que estemos en contra de la vacunación. De hecho, es absolutamente recomendable y efectivo para numerosos casos. Pero lo absurdo es que se pida para venir a un acontecimiento donde es prácticamente imposible la posibilidad de contagio de dicha enfermedad. Cualquiera en nuestra región sabe perfectamente que la Fiebre Hemorrágica Argentina no se contagia de persona a persona, ni porque alguien tosa cerca de otro. El portador del virus es un roedor que se encuentra en zona rurales, o de las islas y el contagio se da cuando el ser humano entra en contacto con la saliva, orina o algún excremento de dicha rata.
De hecho, en la mismísima San Nicolás donde ya se han producido 15 casos en lo que va del año, no se está haciendo una vacunación masiva y obligatoria. No está de más vacunarse, claro está. Pero la recomendación específica es para quienes visitan campos, quintas o la zona de islas. De allí que la inmensa mayoría de los nicoleños no se ha vacunado, y están absolutamente exentos de la posibildiad de contagio.
Pero bueno: los burros de Nación prefieren sembrar el pánico con un alerta propio de los ignorantes. Y entonces generan una preocupación innecesaria en mucha que tranquilamente puede seguir con su vida normal.
Sin vacunas
La nota
A continuación, para tomar dimensión de lo se ha generado a nivel nacional con este tema, transcribimos una nota publicada en Página/12 sobre el tema:
«Un suceso tan extraño como alarmante, tiene en vilo a la ciudad bonaerense de San Nicolás: el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) alertó sobre la circulación del virus que causa la Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA). En este contexto, se pidió a los fieles de la Virgen del Rosario, que se prevé que se movilicen en peregrinación en el mes de septiembre, que se vacunen contra la peligrosa enfermedad.
Según datos oficiales, ya hubo 17 casos confirmados en la provincia de Buenos Aires, 15 de los cuales ocurrieron en San Nicolás. La enfermedad es producida por un virus cuyo reservorio son ratones silvestres de la especie Calomys musculinus, más conocida como «ratón maicero», y es potencialmente letal.
El área endémica de la enfermedad comprende la región de la pampa húmeda de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe. Hoy, el 51,5 por ciento de los casos se concentra en la provincia de Buenos Aires, principalmente en el departamento de San Nicolás, seguido de Santa Fe, con el 45,5 por ciento.
En este contexto, de cara a la próxima peregrinación que en septiembre atraerá a millas de personas (en 2023 se registraron unas 500 mil y previo a la pandemia se contabilizaron un millón), el Gobierno emitió una serie de recomendaciones con respecto a la FHA, y recalcó lo fundamental de la vacuna, que debe ser aplicada como mínimo un mes antes de la eventual visita a la zona de riesgo.
La aplicación consta de una sola dosis y es gratuita, ya que desde 2007 el fármaco está incluido en el Calendario Nacional de Vacunación. Tiene una efectividad del 98 por ciento y es apta a partir de los 15 años, según informó la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología.
Otras recomendaciones
Entre los consejos oficiales del BEN se destaca, además, evitar la exposición y contacto con los roedores y sus excreciones. En caso de acampar, hacerlo en lugares habilitados, lejos de maleza y no dormir ni descansar directamente sobre el suelo, además de conservar alimentos y agua en envases resistentes y con tapa.
También, se recomienda prestar atención a la aparición de síntomas hasta tres semanas después de la peregrinación, tales como fiebre, decaimiento, dolor de cabeza o detrás de los ojos, dolores musculares, de articulaciones, mareos, falta de apetito, náuseas y vómitos.
«Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas se debe consultar rápidamente al centro de salud e informar al personal de salud el antecedente de la participación en la peregrinación», expuso el documento oficial difundido.