Por Pablo González
Periodismosn.com.ar
FM 88.7 Radio City San Nicolás
Finalmente, el horrendo femicidio de la joven hipoacúsica Florencia Soledad Comas, parecer haber sido esclarecido. Al menos eso es lo que entiende el Fiscal que lleva adelante la investigación del hecho, Dr. Julio Tanús (foto de abajo), quien en diálogo con quien firma esta nota (durante el programa Pablo Sin Vueltas que se emite por FM 88.7 Radio City San Nicolás), consideró que la fiscalía no tiene dudas de que Jonathan Latapie es el único autor de este asesinato.
Las pruebas parecen darle la razón. A partir de la obtención de imágenes de distintas cámaras de seguridad y particulares, lograron reconstruir la cronología de lo sucedido. Florencia Soledad Comas dejó a su pequeña hija de 3 años el jueves 12 de septiembre a las 8 de la mañana en el Jardín de Infantes. Desde ahí tomó un colectivo, se bajó en la esquina del céntrico Banco Provincia, y caminó hasta la Plaza Mitre. Allí el primer video muestra su encuentro con Latapie, y ambos ingresan en una casa de calle Belgrano 81 donde Latapie estaba haciendo trabajos de albañilería (la propietaria le había dejado las llaves, ya que se había ido de vacaciones).
Posteriormente, por la tarde se lo ve a Latapie saliendo solo de esa vivienda céntrica. Al otro día (viernes 13), regresó recién poco después de las 8 de la mañana, metió su automóvil Peugeot 3008 de culata en el garaje, y siete minutos después se subió nuevamente al auto para irse con rumbo desconocido. Ese vehículo fue luego visto en la zona del camino de tierra que lleva al ENTRE, y fue exactamente allí que los recolectores de residuos encontraron el cuerpo de la víctima, envuelto en una sábana tipo paquete, doblada y maniatada. No le habían robado nada, y no había signos de violencia ni de resistencia por parte de la joven.
La autopsia reveló de inmediato que la víctima había muerto por asfixia compatible con estrangulamiento, y a partir de allí la investigación siempre se orientó a que el autor material del homicidio había sido alguien que -cuanto menos- la conocía. Hubo primero dos detenciones de individuos que nada tuvieron que ver con lo ocurrido. Primero Walter Solís. que aún permanece en la cárcel porque cuando se hizo público su nombre y los tatuajes en su cuerpo, se presentaron tres mujeres diciendo que habían sido abusadas sexualmente por Solís. Esas causas seguirán por vía separada, pero el propio Fiscal Tanús señaló que Solís nada tuvo que ver con el asesinato en cuestión (recordemos que lo habían involucrado a partir de un video íntimo de él con la víctima, aportado por el propio esposo de Florencia). El segundo detenido fue Nahuel Siboldi, quien fue liberado poco después al comprobarse que está totalmente desvinculado de lo sucedido.
¿Por Qué mataron a Florencia?
Aunque faltan las pericias, en principio todo parece indicar que Jonathan Latapie (también hipoacúsico) sería el autor del femicidio. En primera instancia se negó a declarar ante la justicia, y nadie sabe si algún día contará lo que ocurrió aquel día en el que ingresó con Florencia a la casa de Belgrano 81. Si ésto efectivamente no ocurre, es probable que nunca se sepa exactamente qué fue lo que sucedió. ¿Por qué la asesinaron de esta manera tan cruel a Florencia? ¿Por qué esa actitud posterior de atarla, doblarla, meterla en una bolsa hecha con sábanas y arrojarla a la vera de un camino? ¿Por qué el mismo día del homicidio se hizo una transferencia desde la cuenta de Florencia a la propia cuenta del presunto asesino?
Una parte de la historia parece estar resuelta. Todavía faltan los resultados definitivos de la autopsia, de las pericias, y aún no se ha cerrado la investigación. Obviamente, también falta el proceso judicial, con su consecuente condena. Pero todo parece indicar que Latapie sería el asesino de Florencia Comas. ¿Por qué lo hizo? Quizá él prefiera llevarse el secreto a la cárcel, y el día de mañana a su tumba.
Más allá de ésto, la única realidad es que Florencia ya no se encuentra con vida. Y sería bueno que la dejen descansar en paz. Porque aún hoy se siguen escuchando historias, comentarios en las redes, y hasta opiniones de periodistas poniendo a la víctima en el rol de «culpable». Algo extremadamente bajo, porque todos sabemos que una persona muerta ya no puede defenderse…
