Por Pablo González
Periodismosn.com.ar
FM 88.7 Radio City San Nicolás
Este jueves el INDEC difundió los índices de pobreza, tanto a nivel nacional como desagregado por zonas. Y en el caso del conglomerado San Nicolás-Villa Constitución, el incremento porcentual de la cantidad de pobres es incluso superior a la ya alarmante cifra que abarca a todo el país.
Según este informe oficial, la pobreza en San Nicolás-Villa Constitución alcanza al 55,2% de las personas y el 44,4% de los hogares, lo que representa un incremento del 8,5% respecto al trimestre anterior, y de casi el 15% en la medición interanual. La indigencia, en tanto, alcanza al 22,1% de las personas que residen en San Nicolás y Villa Constitución, y al 16,2% de los hogares.
Decíamos que la cifra local es superior a la media nacional, porque en todo el país la pobreza comprende al 52,9% de las personas, mientras que hay 18,9% de indigentes.
No llama la atención esta cifra. Las políticas adoptadas por el actual gobierno de Javier Milei sólo han servido para profundizar la ya dramática situación que fueron dejando los gobiernos anteriores. Bajo el falso argumento de que «no hay plata», se está ejecutando un ajuste feroz que no recae sobre la casta, sino sobre los sectores más vulnerables y medios de la sociedad argentina. Para los que ya tenían hambre, más hambre. Y para los que no tenían hambre, que empiecen a sentir el hambre…
San Nicolás de los pobres
Ahora bien: si tenemos en cuenta que en el Partido de San Nicolás de los Arroyos viven 167.000 habitantes, el 55,2% de pobres significa que hay 92.000 nicoleños que por estas horas está pasando hambre, o tiene sus necesidades básicas insatisfechas. Y entonces surge la pregunta del millón: ¿Qué se está haciendo en San Nicolás por esta gente?
La respuesta es NADA. La asistencia social en San Nicolás hace años que ha desaparecido. Ya casi no se entregan bolsones alimentarios ni ayuda de ninguna naturaleza. Si sos pobre, jodete o arreglate como puedas.
Para no caer en eufemismos ni malentendidos, mi crítica va directamente hacia las autoridades municipales. Los que viven en San Nicolás son nicoleños, y el Intendente debe velar por ellos. Por supuesto que ni Santiago Passaglia ni sus antecesores son responsables de la generación de esa mayor pobreza. Esos nuevos pobres se han multiplicado por culpa de los gobiernos nacionales de turno, peronistas y no peronistas. Pero el Intendente no debería mirar para otro lado, haciéndose el desentendido, como lo está haciendo.
No hay una sola palabra haciendo referencia al tema. No hay siquiera un mensaje de consuelo, y mucho menos una ayuda social destinada a los más pobres. Señor Intendente: esos pobres son nicoleños, y usted debe tenderles una mano, no para solucionarles el problema de fondo (no está a su alcance) sino para aliviarles el dolor del hambre. Y como gesto, además, para mostrar algo de empatía social por el prójimo.
Las obras públicas son necesarias, y los murales son muy lindos. Pero suena hasta desubicado gastar tantos millones en cosas lindas que no son prioritarias, mientras el de al lado pasa hambre. O al menos hagan todo junto: obras, murales, pero también asistencia social a los más vulnerables.
Actualmente, la poca ayuda que hay para los pobres en San Nicolás, sólo se canaliza a través de los comedores escolares (financiados por el Estado Provincial) y algunas organizaciones sociales no gubernamentales. No es suficiente. En los tiempos que corren hay también muchos adultos y abuelos pasando hambre.
Un sueño…
Creo, incluso, que ni siquiera se han sentado a medir el impacto altamente positivo que tendría para su gobierno municipal un anuncio que vaya en esta dirección. Imagínense si Passaglia anuncia mañana un plan alimentario para las miles de personas que están pasando hambre en San Nicolás. ¿No sería acaso muy bien visto por la sociedad en su conjunto? ¿No sería una gesto de empatía social con impacto positivo en su gestión? ¿No esría una caricia al alma de los pobres nicoleños?
Quizás estoy soñando, o quizás no… Por ahora, atender a los más necesitados no está en el registro del actual gobierno municipal. Pero nunca es tarde para acordarse de lo verdaderamente importante.