La muerte de «El Canoero» dejó un profundo vacío en nuestros pagos

Arnoldo Javier Valentini, conocido artísticamente como El Canoero, murió el pasado sábado a los 64 años después de pelear contra el cáncer. Nacido en San Nicolás de los Arroyos, adquirió relevancia nacional, y muchos son los que sienten ahora el dolor por su ausencia física. Pero su legado permanecerá a través de las hermosas canciones de este «cantautor isleño».

El cantante y compositor nicoleño Arnoldo Javier Valentini, conocido como “El Canoero”, falleció este sábado a los 64 años luego de batallar contra una dura enfermedad.

El Canoero estuvo internado los últimos meses en un sanatorio de Rosario, donde había sido operado varias veces por un cáncer.

Amigos del artista habían emprendido algunas colectas para recolectar fondos que permitan hacer frente a los gastos, debido a que no tenía obra social.

De profesión maestro de escuela, Valentini era oriundo de San Nicolás de los Arroyos pero vivió gran parte de su vida en los departamentos entrerrianos de Islas y Victoria.

Sus composiciones siempre estuvieron inspiradas en el ambiente isleño y ribereño, con numerosas obras dedicadas al río, el cuidado del agua, la pesca y las costumbres costeras. Compuso dentro de géneros regionales como chamarrita, chamamé e incursionó en candombe y rasguido doble.

Entre sus canciones más conocidas están: “El agua es la vida”, “Tata rey”, “El taca taca del motor”, “Canción del Caburé”, “Los hijos del padre río”, “Luna roja del Pavón”, “Mi guitarra y tu acordeona”.

Su obra cautivó a públicos de festivales entrerrianos y de la zona y alcanzó reconocimiento nacional con actuaciones en Cosquín en las décadas de 1980 y 1990. Particularmente, se puede decir que es el cantautor isleño por excelencia en la Argentina.

En los últimos años El Canoero sufrió un decaimiento como artista y algunos problemas de salud y con la ley, que incluso lo llevaron tras las rejas.