En las últimas horas tuvo lugar un allanamiento en barrio Avambaé por un intento de robo en una financiera de Arrecifes
El procedimiento inicial tuvo lugar a las 11:30 en avenida Moreno, entre Bustamante y José Ingenieros. Allí se interceptó un Volkswagen Polo blanco, que tenía alerta activa por su participación en un delito cometido el pasado 13 de noviembre en una financiera de Arrecifes. Los ocupantes, un hombre de 35 años y una mujer de 36 años, ambos residentes de San Nicolás, fueron aprehendidos en el lugar.
Durante la inspección, se comprobó que el motor del vehículo estaba parcialmente desbastado y el chasis renumerado. Además, la documentación presentada, que incluía el informe de dominio y la certificación de verificación policial, era apócrifa. En el interior del rodado se hallaron guantes de látex, cascos, mochilas, herramientas y un buzo negro, entre otros elementos.
El vehículo y los sospechosos fueron trasladados a la Comisaría Primera de San Nicolás.
Horas más tarde, el Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Estación de Policía Comunal y la Sub DDI Arrecifes realizaron un allanamiento en una vivienda de la calle Aramburu al 1200, en el barrio Avambaé.
En el operativo, las fuerzas de seguridad secuestraron cascos, guantes, herramientas, cartuchos de distintos calibres y teléfonos celulares. El detenido, un hombre de 35 años aprehendido en avenida Moreno, entre Bustamante y José Ingenieros, y propietario de la vivienda allanada, permanecerá bajo custodia hasta su declaración indagatoria, programada para mañana en la fiscalía correspondiente.
Trasladó a su hijo sin autorización
Por otra parte, un hombre de 30 años fue detenido por personal polcial en Avenida Moreno entre las calles Mitre y Belgrano, tras ser alertados a través de un llamado al 911.
Según indica el parte policial, el hombre había llevado sin autorización a su hijo de 4 años desde Pergamino hacia San Nicolás a bordo de una camioneta Chevrolet Tracker. Durante el registro de emergencia del vehículo, le secuestraron 33,9 gramos de marihuana, un teléfono celular y 2.062.000 de pesos en efectivo.
El hecho fue caratulado como privación ilegítima de la libertad, amenazas agravadas, violencia infantil y tenencia de estupefacientes.
