Se llevó a cabo recientemente la 23° edición del Seminario Propymes, donde grandes empresarios, Pymes, especialistas, líderes y jóvenes técnicos compartieron sus experiencias, además de debatir sobre la nueva agenda del país y el valor social de la industria para la movilidad social.
Uno de los expositores fue el Ingeniero Paolo Rocca, Presidente de la Organización Techint, quien entre otras cosas manifestaba: “ProPymes se establece en 2002 en una crisis extraordinaria que amenazaba nuestra cadena de valor y estructura productiva. Luego, creció año a año con actividades de capacitación y formación para consolidar una cadena productiva de clientes y proveedores. Actualmente, participan alrededor de 1.200 empresas con una facturación de U$S 4 mil millones y con una empleabilidad de 30 mil personas en 2024”.
Respecto a la organización que lidera, señalaba Rocca: “El Grupo Techint va a tener una facturación de U$S 7 mil millones en Argentina en 2024. Sumando a la cadena de valor, estamos hablando de una actividad económica que moviliza U$S 11 mil millones. Además, el Grupo Techint tiene 20 mil personas trabajando en Argentina, sumadas a las 30 mil de este segmento, hablamos de 50 mil trabajadores y familias 50000 trabajadores y familias que cada día contribuyen al resultado de todas las empresas y sostienen el posicionamiento del grupo a nivel mundial”.
Repunte económico
Más adelante se refirió a las perspectivas futuras: “El año pasado, Guillermo Francos, Jefe de Gabinete, nos planteó la transformación radical que se iba a hacer en la Argentina en términos económicos, sociales y culturales. Hoy, un año después, tenemos que reconocer que se sobre cumplió esa transformación que parecía extremadamente ambiciosa y profunda y que dejaba inquietudes. Vimos un progreso extraordinario con el achicamiento del peso del Estado, la eliminación del déficit financiero del Estado, la reducción de la inflación en un tiempo breve, sinceramiento y normalización de algunos precios claves de la economía y la desregulación de muchas reglas que en definitiva frenaban la actividad económica.
La actividad económica está empezando a repuntar, ha superado el punto más bajo. Falta un punto importante que el mismo Presidente ha marcado: la eliminación de la restricción cambiaria. Es un tema muy importante para muchas de las empresas, que en definitiva tienen que poder también realizar una pequeña inversión en Brasil, comprar un galpón para distribuir sus productos, tener un depósito en el exterior, cuestiones imposibles hoy en día.
Todo esto está acompañado por una apertura, que nos da un desafío en la industria y en la cadena de valor de recuperar la competitividad. Lo sentimos como una oportunidad y no una amenaza. Debemos de entrar en este proceso de transformación de la Argentina queriendo ser protagonistas y no víctimas, no tenemos que sentirnos extraños”.
Nivelar la cancha
En otro pasaje, señaló Paolo Roca a modo de reclamo: “Acá hay creatividad, voluntad y capacidad, pero es necesario nivelar la cancha para que nos permita competir. Este esquema industrial, esta cadena de valor y toda la industria argentina, que ocupa 1.400.000 personas, mitad en la Provincia de Buenos Aires, tiene un impacto directo e indirecto muy superior sobre el producto bruto. Esta cadena de valor tiene la capacidad de tomar el desafío y competir con Brasil, EEUU y Europa, pero la cancha tiene que estar nivelada. No podemos competir con China porque juegan otro partido, con una intervención del Estado en la economía y en las reglas laborales, en la locación del capital, en la promoción de las inversiones en el comercio exterior y en la restricción de la propiedad intelectual”.
“Nivelar la cancha –añadió- implica reducir el contenido impositivo, que actualmente es de 32% en los productos de nuestra cadena metalmecánica, un promedio muy alto frente a nuestros competidores. Algunos de estos no están en ningún lugar: impuestos brutos, impuesto al cheque, impuestos municipales, que sé que el estado nacional tiene dificultad para intervenir ahí, pero es algo que genera una diferencia importante. Tenemos temas laborales: conflictividad, costo del trabajo y 40% de costo impositivo adicional al costo de trabajo. Y un tema relevante también es la infraestructura”.
Ingeniero Martín Berardi
Por su parte, el Ingeniero Martín Berardi (Presidente de Ternium Argentina) hizo especial hincapié en medidas que deben tomarse para aumentar la competitividad: “Nos estamos manejando en un mundo que mantiene crecimiento a pesar de todos los conflictos que hay entre China, Estados Unidos, Rusia, Ucrania, el Medio Oriente, y mantiene un crecimiento de alrededor del casi 3%. Es una buena noticia. Hay menores precios de los commodities, esa es una mala noticia para la región, pero es lo que tenemos que enfrentar. China crece menos, ya no es el gran motor del crecimiento, es India, y China intenta exportar más. Esto es una amenaza obviamente para todo occidente”.
“El consumo del acero –agregó- tuvo una leve disminución. China consume menos, pero exporta más: va a exportar este año aproximadamente 120 millones de toneladas de acero, aproximadamente 1,6 o 1,7 veces el consumo de acero de toda Latinoamérica. Obviamente esto es un tema de preocupación porque la industria en Occidente no puede competir con China”.
Finalmente, se refirió al tema impositivo y la competitividad: “En la agenda de competitividad hay temas que se analizan puertas adentro y hacia afuera. La eficiencia productiva va a estar en el centro de nuestra agenda este año. En segundo lugar, la innovación en tecnología será clave, la productividad laboral es el tercer punto. Otra dimensión esencial son las inversiones en sustentabilidad y nuestra agenda con la comunidad”.
“La carga impositiva –indicó- es un punto central en la agenda de transformación del país. Argentina tiene impuestos distorsivos que castigan la agregación de valor: tasas municipales, impuestos al débito y crédito bancarios e ingresos brutos. Estos impuestos, se acumulan en la cadena de valor y atentan contra la competitividad (representan 11 a 12 puntos de la carga tributaria total en el precio de fábrica, en comparación a Brasil y México”.
