Se trata de Ulises Fernández, quien cumple prisión perpetua por el homicidio del viverista Ariel Lido Gomila, en un hecho ocurrido el 6 de febrero de 2016 en el paraje El Espinillo, partido de San Pedro.
El mismo inició una huelga de hambre en la cárcel, tras la ratificación de su sentencia, en la última instancia de apelación.
La drástica medida del recluso incluye la mencionada huelga de hambre y hasta se cosió la boca, en señal de protesta, por la situación del cumplimiento efectivo de su condena.
Su pareja, Ivana Astrada, en una carta enviada a un medio sampedrino, La Opinión, señala que Fernández va por la verdad. Aseveró que la justicia y la opinión pública se conforman con una mentira, mientras los verdaderos asesinos están libres.
Fernández es el único condenado por el asesinato de Gomila, a quien mataron en ocasión de robo en su casa en El Espinillo. Un testigo clave lo ubicó en la escena y un jurado ciudadano lo declaró culpable.
Como la acusación era por homicidio criminis causa, la única pena posible fue la de prisión perpetua.
A nueve años del asesinato, la Corte Suprema confirmó el fallo contra Ulises Fernández y ratificó la condena a prisión perpetua.