Una pobreza que se refleja en las calles nicoleñas, pero no en los datos del INDEC

Por Pablo González
Periodismosn.com.ar
La imagen que ilustra esta nota corresponde a la Sucursal San Nicolás del Banco Galicia, ubicado en la céntrica esquina de Mitre y San Martín. Fue tomada el fin de semana, cuando circunstancialmente encontré a uno de los tantos marginados que habitualmente duermen en la calle, y buscan refugio en algún lugar. Es un fiel reflejo de la pobreza. Algo que no es nuevo, ni en San Nicolás ni en la Argentina. Justo es decir que no toda la culpa es del gobierno de Javier Milei, ya que se trata de un proceso de decadencia que lleva décadas.
Por eso cuando el INDEC publicó este lunes los datos de la pobreza en la Argentina, inmediatamente me surgió una contradicción interna. ¿Cómo es posible que haya bajado tanto la pobreza, si nuestros ojos reflejan lo contrario en las calles de nuestra ciudad, y de cualquier lugar del país?
Datos del INDEC
Repasemos lo que acaba de anunciar este lunes el INDEC en cuanto a la pobreza.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censo publicó este lunes el informe «Incidencia de la pobreza e indigencia», correspondiente al segundo semestre del año 2024. A nivel nacional, el 38,1% de la población se encuentra bajo la línea de pobreza y el 8,2% es indigente, lo que implica un pronunciado descenso de la pobreza.
En el aglomerado San Nicolás-Villa Constitución la tasa de pobreza alcanzó al 44,3% de los habitantes. Esto implica una baja de 2,4 puntos porcentuales en relación al mismo período de 2023 (46,7%). Y de casi 11 puntos porcentuales en la comparativa con el primer semestre del año pasado (55,2%).
En tanto la indigencia abarca al 11,9% de las personas, lo que implica una caída de 3 puntos porcentuales en la comparación interanual (14,9%) y de 10,2 p.p. en relación al primer semestre de 2024.
En términos nominales, en San Nicolás-Villa Constitución hay un total de 88.512 personas pobres y 23.810 indigentes, sobre una población total de 199.908 habitantes.
La desaceleración en la inflación junto con la recuperación económica y de los salarios y el aumento por parte del Gobierno de la cobertura de planes sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y Tarjeta Alimentar hizo que las tasas de pobreza e indigencia disminuyeran fuertemente, según estimaban previamente cálculos privados.
¿Y la realidad?
No hay razones para dudar de la honestidad con que trabajan quienes llevan adelante el INDEC. Pero es demasiado fuerte el contraste como para no abrir algunos interrogantes: ¿Se está midiendo bien la pobreza y otros tantos datos en la Argentina? Está claro que si baja la inflación, lo normal es que haya menos pobres. Pero si al mismo tiempo tenemos que los ingresos no suben, resulta difícil explicar que verdaderamente pueda bajar la pobreza.
Así las cosas, el INDEC dice que la pobreza ha bajado sustancialmente en la Argentina y en nuestra región. Pero nuestros ojos reflejan lo contrario…