El tercer paro general de la CGT contra el gobierno de Javier Milei tuvo este jueves un acatamiento dispar y parcial en San Nicolás. En las calles pudo verse movimiento, aunque menor al habitual. Los comercios están casi todos abiertos, pero el movimiento se ve restringido porque en las escuelas públicas no se dictan clases.
El transporte público de pasajeros (colectivos) funcionó como si fuera día sábado, es decir cada media hora. También hay taxis y remises en circulación.
La medida de fuerza tuvo su mayor impacto en el sector industrial de San Nicolás. “El acatamiento es alto”, aseguró Fabián Gigli, secretario de prensa de la UOM local. La referencia es a la adhesión de los trabajadores en las plantas fabriles que hay en la ciudad. El transporte de carga y el sector de la construcción muestran un alto nivel de adhesión a la huelga. Desde la UOCRA evaluaron como “muy fuerte” el acatamiento al paro.
Desde Suteba, gremio que representa a trabajadores de la Educación, afirmaron que el nivel de acatamiento al paro general lanzado por la CGT alcanzó al 89% de los docentes de escuelas públicas de San Nicolás, en el turno mañana.
La medida fue acompañada, también, por un fuerte acatamiento del personal auxiliar de Educación (porteros, limpieza), enrolados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
El Banco Provincia y algunas de las sucursales de la entidades financieras privadas que operan en la ciudad, en cambio, abrieron sus puertas para atender al público, en algunos casos normalmente y en otros con horario reducido, lo cual sorprende en virtud de que La Bancaria es uno de los gremios que impulsó la medida de fuerza.
Las estaciones de servicio despacharon combustible con normalidad, mientras que la administración pública municipal funciona como todos los días, al igual que dependencias de organismos provinciales y nacionales.