El Tribunal Oral Federal N°3 de Rosario condenó a uno de los empresarios que organizó el evento electrónico en Punta Stage en el que murieron dos jóvenes. Otros tres imputados, entre ellos el intendente de esa localidad santafesina, fueron absueltos. El nicoleño Lucas Liveratore falleció en San Nicolás tras participar de esa fiesta de fin de año realizada en Arroyo Seco en 2017.
Finalmente la justicia dictó sentencia en la causa que investigaba la muerte de dos jóvenes, entre ellos la del nicoleño Lucas Liveratore, ambas producidas en 2017 luego de asistir a una fiesta en el local bailable Punta Stage de Arroyo Seco. El pasado miércoles los jueces Osvaldo Facciano, Eugenio Martínez Ferrero y Eduardo Rodrígues da Cruz integrantes del Tribunal Oral Federal N°3 de Rosario sentenciaron a 4 años y medio de prisión efectiva Alan David Van Brook. Respecto a los restantes tres imputados, Gino Piazzese Scaglia, Germán Pablo Dalinger y el ex intendente de Arroyo Seco Nizar Esper el Tribunal los absolvió por el beneficio de la duda. Los organizadores del evento al que asistieron los dos jóvenes que fallecieron tras descompensarse estaban imputados por los delitos de Facilitamiento del espacio para la venta y consumo de droga y el ex intendente Esper enfrentó cargos por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Van Brook, único condenado,seguirá en libertad al menos hasta que el fallo quede firme.
La fiesta electrónica para celebrar el Año Nuevo se desarrolló el 31 de diciembre de 2016. Lucas Liberatore, de 34 años, había viajado desde San Nicolás hasta Arroyo Seco para asistir al evento denominado “Sasha new year’s eve party”. Si bien logró volver a su casa, en la noche del lunes 2 de enero de 2017 sus familiares lo encontraron sin vida. Una de las principales hipótesis sostiene que Lucas logró llegar a su domicilio, se sintió mal y murió mientras dormía. La acusación sostuvo que su muerte también se debió a la ingesta de drogas sintéticas. La muerte de Lucas se sumó a la de Giuliana Maldovan, de 20 años, quien fue ingresada tras descompensarse en el hospital Gamen de Villa Gobernador Gálvez y luego derivada a la sala de terapia intensiva del Hospital Provincial de Rosario donde falleció en la tarde del domingo 1 de enero de 2017. Según el informe del Instituto Médico Legal, la joven sufrió una hemorragia múltiple que pudo ser provocada por el consumo de sustancias tóxicas como éxtasis, LCD o cocaína, a lo que se sumó un fuerte cuadro de deshidratación e hipertensión.
Los empresarios Alan David Van Brook, Gino Piazzese Scaglia y Germán Pablo Dalinger fueron acusados de haber facilitado el complejo Punta Stage de Arroyo Seco como espacio para la venta y consumo de droga.
En el mismo debate juzgaron al ex intendente de Arroyo Seco, Nizar Esper, por incumplimiento de los deberes de funcionario público, dado que se le imputaba haber permitido la realización y prosecución del evento, incluso en violación a un decreto de su firma que poco antes de los hechos había prohibido la realización de fiestas electrónicas. Piazzese, Dalinger y Esper fueron absueltos por el beneficio de la duda.
El juicio
Durante la pesquisa, la fiscalía recogió numerosos testimonios que referían al consumo y a la venta de sustancias ilícitas de modo extendido durante la fiesta, sin ningún control y de manera fácilmente apreciable por los presentes, y destaca que en dos allanamientos se secuestró material estupefaciente en el predio.
Según la fiscalía, los testimonios resaltaron diferentes problemas relacionados a controles de ingreso permeables, con revisiones parciales, imposibilidad de comprar agua mineral en las barras, existencia de un único puesto de hidratación en todo el predio, falta de ventiladores, excesiva cantidad de gente, un sólo centro sanitario, personal de seguridad escaso y falta de agua en el interior de los baños.
Dalinger, gerente de la firma Yameli SRL, que explotaba comercialmente el complejo, fue el único de los imputados que aceptó prestar declaración e intentó desligarse de los hechos. En tanto que Van Brook y Piazzese Scaglia, responsables de la productora “Live Art Producciones”, que organizó la fiesta, se abstuvieron de declarar al igual que Esper.
En el testimonio prestado durante el juicio aclaró que, luego de un tiempo y por razones personales, sub alquiló el espacio y que se desvinculó de la productora por tener “diferencias” con sus socios, quienes le debían dinero. Añadió que “al momento de los hechos estaba de vacaciones con su familia en Florianópolis”.