A lo largo de tres días de disturbios, la localidad murciana se vio atrapada entre la indignación local por el ataque a un anciano y la violencia exacerbada por la llegada de grupos de extrema derecha.
El gobierno de España actualizó este lunes el balance de los disturbios en Torre Pacheco, una localidad de Murcia, donde la agresión a un anciano desató tres días de una «cacería de inmigrantes» que dejaron un agente herido y causaron destrozos a la propiedad pública.
Hasta el momento, se registraron nueve detenidos, varios heridos y persiste un clima de miedo en la localidad, luego del involucramiento de ultraderechistas ajenos a la ciudad que llegaron, presuntamente incitados por los «discursos de odio» de la extrema derecha española, según denunció el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La violencia comenzó el miércoles pasado cuando Domingo, un poblador local de 68 años, fue atacado por tres personas, presuntamente de origen magrebí, mientras caminaba por las calles de Torre Pacheco. La imagen de Domingo, con el rostro ensangrentado y un ojo completamente hinchado, comenzó a circular viralmente el jueves, causando conmoción en la comunidad.
La agresión generó indignación en la localidad de 40.000 habitantes, donde los vecinos salieron a las calles en apoyo del anciano en una «convocatoria pacífica». Sin embargo, grupos externos de ultraderecha hicieron una serie de llamados a través de las redes sociales para que personas de otras partes de España se unieran a las protestas.
La situación escaló rápidamente y, en los días siguientes, se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y residentes magrebíes. En uno de los peores episodios de este tipo en España en tiempos recientes, varios jóvenes, algunos encapuchados, lanzaron botellas de vidrio y otros objetos a la policía antidisturbios y a los edificios de la zona.
La violencia alimentada desde fuera
El Gobierno español, preocupado por el aumento de la violencia, desplegó a más de cien agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local para contener la situación. La violencia que siguió, según confirmaron las autoridades, fue alimentada por personas ajenas al municipio. Omar, un joven de 25 años que lleva 20 años viviendo en Torre Pacheco, asegura: «Han venido de fuera a provocarnos, porque saben que nosotros vivimos aquí. Si no, ¿para qué vienen?»
Mariola Guevara, delegada del Gobierno en Murcia, actualizó el balance de los disturbios este lunes, revelando que nueve personas habían sido detenidas, cinco españoles y tres marroquíes . De ellas, dos fueron arrestadas por su implicación directa en la agresión al anciano, mientras que los otros siete enfrentan cargos por delitos de odio, desorden público y lesiones.
En su cuenta de X, Guevara, agregó que de los 80 identificados por la revuelta, la mayoría no son personas del municipio sino que llegaron allí para participar en los disturbios y cuentan con antecedentes por hechos violentos.
Guevara explicó que los presuntos agresores del vecino son inmigrantes, aunque aún se investiga su procedencia exacta. La delegada también apuntó que el partido ultraderechista Vox es responsable de promover la violencia con sus discursos xenófobos. «Están normalizando discursos radicales que vinculan inmigración con criminalidad«, afirmó Guevara.
Algunos ministros, como el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, también se sumaron a las críticas, apuntando que los disturbios eran consecuencia de los mensajes incendiarios de la ultraderecha, particularmente de Vox, que tambien son «avalados por la derecha» presentada como moderada. «Son discursos muy simples que desgraciadamente calan porque buscan la emoción del destinatario», denunció el ministro.
En una entrevista con la cadena de radio SER, Marlaska dijo que la situación «está controlada» y destacó que detrás de estos disturbios hay grupos organizados que intentan amplificar el conflicto, utilizando las redes sociales para convocar «cacerías» contra personas de origen magrebí.
«La policía vigila los contenidos de redes y conocía lo que podía pasar en Torre Pacheco», dijo el ministro, por lo que se pudo intervenir de una forma «razonable». Las fuerzas del orden identificaron más de 20 vehículos cuando trataban de entrar en el núcleo urbano de la localidad, algunos de ellos con objetos peligrosos como palos o defensas extensibles. «Ahí hay una mínima organización», insistió el ministro.
Uno de los grupos que llamó a las protestas, «Deport them now» (Depórtenlos ya), convocó a «patrullas vecinales» para dar con los autores de la agresión y «hacer justicia directa para reunirlos con Alá». A su vez, adelantó una posible propagación de los disturbios en otras regiones. “Va a tener que intervenir el ejército para pararnos. Os juro (…) que vais a pagar por todo lo que nos habéis hecho«, dice un mensaje en su canal de Telegram.
«Episodio de xenofobia»
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, condenó los hechos, reiterando que «el racismo es incompatible con la democracia» y que España debe ser un «país de derechos, no de odio«. La ministra de Migraciones del Gobierno, Elma Saiz, también condenó lo que consideró un episodio de xenofobia. «España no es un país que persigue a los inmigrantes, y si tenemos que salir a la calle, es para defender los derechos de miles de personas que están completamente atrapadas y angustiadas por esta caza de inmigrantes«, declaró al diario El País.
Por su lado, durante una rueda de prensa, el líder de Vox, Santiago Abascal, negó cualquier responsabilidad de su partido en los hechos y centró su discurso en atacar la inmigración ilegal, aludiendo a la agresión al anciano como un ejemplo de la «violencia importada por el bipartidismo». El ultraderechista tildó de «miserable» al ministro del Interior, y apuntó que en España se dan «palizas a españoles de manos de ilegales marroquíes por pura diversión» por su responsabilidad. “Vox va a seguir defendiendo su mensaje sin ningún tipo de miedo”, sentenció.
Sin embargo, organizaciones humanitarias identifican en los disturbios un claro tinte xenófobo. Amnistía Internacional condenó los disturbios, calificándolos de «violencia racista«, y denunció la propagación de discursos de odio en las redes sociales que incitan a atacar a la población migrante. La organización también señaló la responsabilidad de las figuras políticas y de otros actores en la criminalización y estigmatización de los inmigrantes.
Escalada local
El alcalde de Torre-Pacheco, Pedro Ángel Roca, del Partido Popular (PP), manifestó su preocupación por la escalada de violencia y pidió más presencia policial, aunque evitó comentar los mensajes xenófobos de Vox. “No quiero entrar en política, soy alcalde”, declaró ante la señal TVE.
El alcalde de Torre Pacheco habla de una tercera noche «tensa» y pide la colectivo marroquí que «se quede en casa»Roca coincidió en vincular la inmigración con la delincuencia, diciendo que él «sabe lo que hay» en la ciudad, pero pidió que los grupos de extrema derecha se abstengan de venir al pueblo. «No estamos pidiendo que venga nadie aquí a ayudarnos», afirmó el alcalde.
“Aquí llevamos muchos años viviendo y conviviendo con la inmigración. (…) Y bueno, lo que yo creo que ha ido pasando, que es verdad que ha ido aumentando la delincuencia, esa delincuencia ha ido creando malestar en el pueblo. Pero la convivencia ha sido buena”, explicó Roca a SER.
El propio alcalde fue quién convocó la primera concentración de manera pacífica, con el pedido de “no responder a la violencia con más violencia”. Sin embargo, tras el ataque, decenas de hombres, vestidos de negro y algunos con el rostro cubierto, irrumpieron en el barrio armados con palos para llevar a cabo lo que ellos mismos describieron como una “cacería” de inmigrantes magrebíes que, en realidad, llevan más de treinta años viviendo en el pueblo.
Torre Pacheco, históricamente un modelo de convivencia entre diversas comunidades, con un 30 por ciento de su población compuesta por migrantes, enfrenta ahora un clima de incertidumbre. A pesar del aparente regreso a la calma durante el día, la tensión persiste. Abdel, un joven local magrebí, teme por el futuro de su comunidad. «Aquí hemos vivido siempre en paz, pero ahora la calle es peligrosa por la noche«, sentenció.