La fiscalía pidió la pena máxima para Sebastián Walter, acusado por el femicidio de la joven ramallense Jorgelina Fernández ocurrido en la costanera de San Nicolás en 2013. El imputado había sido capturado en 2023 cuando regresó al país luego de cumplir una condena en Perú por el homicidio de una mujer trans que conoció tras fugarse. La decisión del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 se conocerá el próximo lunes.
El próximo lunes 1° de septiembre, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1, integrado por los magistrados Belén Ocáriz, Laura Fernández y Cristian Ramos, dará a conocer su veredicto en el juicio por el femicidio de Jorgelina Fernández. El cuerpo de la joven ramallense de 26 años asesinada a golpes había sido hallado en abril de 2013 en la Costanera Alta, cerca del Santuario de San Nicolás. Por el hecho, fue acusado y está siendo juzgado Sebastián Jesús Walter, que había sido su pareja y a quien la víctima había denunciado por abuso sexual dos meses antes de que la asesinaran.
Tras el crimen, el hombre huyó a Perú y durante el viaje conoció a “Dulce” Centeno Taipe, una mujer trans de nacionalidad peruana, a quien estranguló. Confesó el crimen, fue detenido y condenado en ese país, donde agotó una pena de 10 años. Cuando regresó a la Argentina, fue capturado y alojado en la UP3, donde permaneció en el Pabellón N° 7 a la espera del juicio.
Durante la mañana de este lunes, se llevaron a cabo los alegatos finales. El fiscal Jorge Leveratto, por la parte acusadora, pidió prisión perpetua para el imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido realizado en contexto de violencia de género. En su teoría del caso, reconstruyó el hecho, basándose en los dichos de testigos, describiendo que entre las tres y las tres y cuarenta y cinco de la mañana del 3 de abril de 2013 Walter se encontró con la joven, caminaron varias cuadras, discutió con ella, recriminándole que lo hubiese denunciado por abuso sexual. Aseguró que al llegar a la zona de la Costanera Alta (ex Parque Pdte. Perón) la golpeó hasta matarla y luego huyó. Explicó que la joven se encontraba en situación de extrema vulnerabilidad, que tomaba medicación psiquiátrica y que había una curatela iniciada para protegerla.
Entre los elementos de prueba, se apoyó en el relato de testigos que los vieron juntos momentos previos a la muerte de la víctima y, entre otros indicios, fue clave una campera que tenía en sus bolsillos las estampitas que la joven entregaba a cambio de dinero. Una trabajadora de calle Belgrano reconoció como iguales a las que le había ofrecido a ella esa noche en la que aseguró verla con un hombre, a quien identificó como al imputado.
Alegatos de la defensa
Por su parte, el defensor oficial Hernán Orsi de la Defensoría N° 5 pidió la absolución de Sebastián Jesús Walter, apoyada en el beneficio de la duda. Consideró que no se comprobó su autoría, que las pruebas son insuficientes, que la acusación se basa en testigos de “oídas” y que el homicida pudo ser “cualquiera”. Sobre el final del debate, Walter tomó la palabra, afirmó su inocencia, negó haberla golpeado, abusado sexualmente o asesinado. Reconoció haber cometido el crimen de Centeno Taipe en Perú, asegurando que confesó el hecho en ese momento ante la Justicia y que cumplió la condena. Antes de terminar, pidió una decisión justa.
El cuerpo de Jorgelina Fernández se encontró el 3 de abril de 2013. La joven había sido brutalmente golpeada. Estaba semidesnuda, recostada sobre una de las columnas del monumento que se encuentra en la plaza del Parque Perón. Su muerte se produjo por una hemorragia en la base del cráneo. En el momento del hallazgo, no se encontraron prendas de vestir ni documentaciones que posibilitaran que fuera identificada rápidamente. Poco después se supo que se trataba de Jorgelina Soledad Fernández, de 26 años, quien era madre de dos hijos menores, de 2 y 6 años, que era oriunda de Ramallo y tenía su domicilio en inmediaciones del llamado Camino Negro, y que su infancia y adolescencia habían transcurrido en distintos hogares de contención.
Walter, ex-pareja de la víctima, estaba siendo buscado desde que lograron identificar el cuerpo y se ordenó su captura. En la investigación se había detectado una llamada por el presunto homicida de Jorgelina realizada desde la ciudad de Rosario. Luego habría cambiado de teléfono celular y no hubo más datos sobre su paradero hasta el 10 de abril de 2013, en que se conoció que había cometido el crimen de “Dulce” Centeno Taipe en Perú.