El Secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Ramallo, Leandro Torri (foto) se refirió al proyecto que impulsa la empresa Xstorage para ampliar el puerto de combustibles existente en la zona de Costa Pobre, incorporando un sector de contenedores y una zona fiscal para el desarrollo de nuevas actividades industriales y logísticas.
“Se trata de una ampliación del puerto existente, que ya cuenta con la zonificación correspondiente en el Código de Ordenamiento Territorial”, explicó el funcionario. Y agregó: “La empresa está trabajando con organismos nacionales y provinciales para avanzar en los permisos y en los estudios de impacto ambiental. Todavía no se presentaron los planos definitivos, pero están en etapa de prefactibilidad”.
Según indicó, el objetivo de la compañía es crear un puerto de contenedores que genere empleo directo e indirecto, diversifique la matriz productiva local y reduzca los costos logísticos para empresas de la región. “Un frigorífico como el de Pérez Millán, que hoy exporta carne, tendría un puerto de contenedores a 30 kilómetros. Eso le cambia completamente la logística. Lo mismo puede ocurrir con empresas que ensamblan productos o que exportan materia prima”, señaló.
El proyecto incluye la creación de una zona fiscal, lo que permitiría que empresas que importan o ensamblan productos puedan radicarse en el área y acceder a beneficios impositivos. “Esto puede atraer inversiones, generar empleo y dar valor agregado a la producción local”, sostuvo.
En cuanto al impacto laboral, el secretario estimó que durante la construcción podrían emplearse alrededor de 400 personas, y que una vez en funcionamiento el puerto podría mantener entre 150 y 200 empleos permanentes, además del movimiento económico indirecto que produciría.
Consultado sobre la oposición de algunos vecinos de la zona, el funcionario confirmó que el municipio realizó un censo socioeconómico para conocer la situación de las familias que habitan el sector. “Identificamos 14 familias que viven de forma permanente; el resto son viviendas de fin de semana. Queremos conocer la situación real para no dejar a nadie sin un lugar, y ver cómo avanza el tema conforme a la ley”, explicó.
También aclaró que la cuestión de la propiedad de los terrenos es una situación entre privados, y que el municipio no tiene injerencia directa en ese aspecto. “Hay un propietario con escritura y personas que construyeron en terrenos privados. Si el conflicto se judicializa, deberán resolverlo entre privados”, afirmó.
Sobre el perfil turístico de Ramallo y los posibles cambios en la fisonomía de la costa, el funcionario aseguró que el desarrollo respetará el marco ambiental vigente: “El código urbano contempla zonas de protección ambiental y la ley de bosque nativo. Si el estudio de impacto ambiental da favorable, el perfil turístico no se va a alterar. Ramallo necesita dar un salto cualitativo, siempre dentro del marco de la ley”.
Finalmente, destacó que el proyecto no sólo representa una fuente de ingresos municipales, sino una oportunidad de desarrollo integral. “No se trata sólo de una empresa que tribute. Es una posibilidad de crecimiento para todo el distrito, de generación de empleo y de diversificación económica”, concluyó.