Acindar: parálisis, suspensiones y un futuro desalentador

Si bien estaba previsto iniciar un freno productivo desde este lunes 15 de diciembre hasta el 11 de enero del año próximo, las operaciones en el área de acería se paralizaron la semana pasada. “Prácticamente toda la planta está parada”, afirmaron desde la UOM. “La medida responde a la planificación de la producción y de las operaciones en el cierre del año”, confiaron autoridades de Acindar. El personal hará uso de sus vacaciones mientras dure la inactividad.

 

Si bien fuentes de la empresa y de la UOM Villa Constitución habían adelantado que a partir de este lunes 15 de diciembre y hasta el 11 de enero de 2026 la planta de Acindar en Villa Constitución paralizaría casi por completo su actividad, el freno de las operaciones se adelantó con la parada de la acería. “Desde la semana pasada, prácticamente toda la planta está parada”, afirmó un alto dirigente de la UOM villense. Sólo se mantiene en funcionamiento una mínima parte de las instalaciones.

Durante el período de inactividad productiva, el personal hará uso de sus vacaciones. “La medida responde a la planificación de la producción y de las operaciones en el cierre del año”, explicaron desde la empresa a este diario. La decisión se toma en un contexto de caída del mercado por el freno a la obra pública, y el ingreso de productos siderúrgicos de China.

La planta de Acindar Villa Constitución opera actualmente al 60% de su capacidad instalada.

En el marco del Congreso Alacero que se desarrolla en Cartagena de Indias, el CEO de Acindar, Federico Amos, fue contundente al exponer su diagnóstico de situación. “En Argentina hacen falta las reformas, también estabilidad, recuperación del crédito, para que podamos desenvolvernos en condiciones de competencia equilibrada, competir todos en la misma cancha”, sostuvo. El ejecutivo advirtió sobre el riesgo de pérdida de tejido industrial: “Hay un proceso de desindustrialización. La industria tiene empleos de mucha calidad, desarrolla cadenas de valor, impulsa la educación, trae tecnología de punta y genera desarrollo al país y a las personas. Entonces, decirle no a la industria va a tener consecuencias”.

Amos insistió en la necesidad de aliviar la presión tributaria y fortalecer el mercado interno: “La situación impositiva ya no puede continuar así. Eso tiene que cambiar, y la demanda tiene que fortalecerse, principalmente a través del crédito. Se debe priorizar generar trabajo”.

Acindar pasó de producir entre 100 mil y 120 mil toneladas mensuales de acero en sus distintas manufacturas, a solo 50.000 en los últimos meses, y menos también. Desde finales de 2023, su proyección de 1,2 millón de toneladas de laminado anual decreció a menos de 600.000 toneladas para 2025.

Consenso por suspensiones

Referentes de la planta de Acindar en Villa Constitución y representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) acordaron un esquema de pagos parciales para suspensiones programadas en 2026. Al igual que en 2024 y 2025, auguran un año complicado en términos productivos. El acuerdo, ya rubricado por las partes, quedó a la firma de la homologación en el Ministerio de Trabajo.

El documento deja asentado un compromiso de “rotación equitativa y proporcional” para que los trabajadores del gigante siderúrgico -emplea aproximadamente a 2.500 personas de forma directa- tengan la mayor actividad posible a lo largo del año y su percepción salarial no se vea aún más afectada. Las fechas en las que se harán efectivas las suspensiones dependerá del ritmo productivo de la fábrica.

El acuerdo se basa en tener una hoja de ruta para mitigar el impacto de los “desafíos productivos que depare el año 2026”. Durante 2025 la empresa ya había formalizado un esquema de parates, suspensiones y retiros voluntarios, tras un 2024 también marcado por la baja de la producción.

El esquema de pagos para trabajadores suspendidos en 2026 contempla la percepción del 83 por ciento del salario en enero y febrero; 81 por ciento en marzo y abril; 80 por ciento en mayo, junio y julio; 78 por ciento en agosto y septiembre; y 75 por ciento en octubre, noviembre y diciembre.

El panorama del acero es aún más alarmante: la producción en Santa Fe cayó 45% interanual, alcanzando niveles que, según Fisfe, son los más bajos en 17 años. Aunque el deterioro no se limita a la producción. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) reveló que, desde el inicio del actual gobierno, se perdieron más de 19 mil empresas y 276 mil puestos de trabajo en todo el país, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).