En las últimas horas, se generó a nivel nacional un particular conflicto entre el gobierno liderado por el Presidente Javier Milei, y el grupo Techint que conduce Paolo Rocca.
Desde Mar del Plata, hasta donde había viajado para encabezar una recorrida por la ciudad y un acto de derecha, el presidente Javier Milei se metió de lleno en esa inesperada por una licitación para la construcción de un gasoducto en Vaca Muerta, que derivó en una discusión por la apertura de importaciones y podría terminar con una denuncia por competencia desleal.
El grupo privado liderado por Paolo Rocca dejó incluso trascender que estaba analizando hacer una presentación judicial después de haber perdido un negocio millonario en manos de una compañía India.
La licitación
Las autoridades nacionales hicieron el llamado internacional para la compra de 480 kilómetros de tubos, en el marco de un proyecto para llevar el gas desde el reconocido yacimiento petrolífero hasta el puerto de San Antonio Oeste, en Río Negro.
En total, se recibieron 15 ofertas de proveedores, tanto de la Argentina como de diferentes partes del mundo, como España, China, India, Colombia, México, Japón, Grecia y Turquía, pero finalmente se optó por la propuesta que hizo el conglomerado Welspun.
La firma proveniente de la India salió adjudicada con un precio de USD 203 millones y flexibilidad en la forma de pago y en las garantías, lo que representaría un 40% menos que su competidor local. Al menos esa es la información que dejó circular desde el gobierno de Milei.
A través de su filial Tenaris, el Grupo Techint, que es el primer productor mundial de tubos sin costura destinados para la industria petrolera con 26.000 empleados en 17 países, había enviado un presupuesto -en principio- 90 millones de dólares más caro.
Por su parte, la compañía fundada por la familia Rocca sostuvo que se trató de un hecho de dumping (competencia desleal), ya que Welspun fabrica sus productos con chapa de China, lo que le permite ofrecer precios inferiores a los del mercado.
Los fundamentos