Irán cierra el tránsito en el estrecho de Ormuz, ruta clave del petróleo mundial

La medida no sólo bloquearía el 30 por ciento del crudo global, sino también el gas natural. Según Al Jazeera, unas 150 naves se han visto afectadas.

Desde Roma

La nueva crisis creada por los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán del último sábado podría convertirse en una crisis mundial porque el cierre del estrecho de Ormuz, anunciado este domingo por el gobierno iraní, no sólo bloquearía el 20-30% del petróleo mundial que es transportado por esas aguas, sino también el gas natural, provocando el aumento de los precios de estos productos en buena parte del mundo, según estiman varios analistas. La financiera JPMorgan, en efecto, evaluó que el precio del petróleo podría llegar a 120 dólares por barril, precio que hasta ahora giraba en torno a los 74 dólares. Y esto tendría enormes efectos negativos para los consumidores.

Aunque para Irán podría significar también pérdidas a nivel de ventas, la presión sobre los otros países podría ser también una buena maniobra para que ellos presionen a Estados Unidos e Israel a fin de concluir el conflicto. Noticias difundidas este domingo por el canal árabe Al Jazeera y la agencia inglesa Reuters indicaron que han sido al menos 150 naves que transportaban petróleo y gas natural líquido, las que han quedado bloqueadas por el cierre del estrecho de Ormuz.

El estrecho de Ormuz comunica dos grandes golfos, el Pérsico y el de Omán. Atravesándolos se llega al Mar de Arabia y luego al Océano Índico. Al Golfo Pérsico y al Golfo de Omán se asoman países como Irán, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Barhein, Irak y Pakistán, muchos de ellos productores de hidrocarburos, que usan esa aguas para el transporte.

Los países que podrían ser afectados son esencialmente de Asia (India, Japón, Corea del Sur, China, entre otros) que importan petróleo y gas de Qatar, Arabia Saudita, Irak e Irán principalmente. Pero también países europeos como España, Italia y Francia, que adquieren petróleo de Arabia Saudita e Irak.

En el territorio que conecta a Arabia Saudita, Irán y Qatar se concentran tres yacimientos de hidrocarburos considerados extraordinarios. Por eso la zona es llamada por algunos expertos el “epicentro energético del mundo”.

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la organización intergubernamental que actúa como asesora en política energética para sus 28 países miembros, Irán es uno de los principales productores de gas natural del mundo junto a Estados Unidos, Rusia, China y Qatar. También se encuentra entre los importantes productores de petróleo, aunque los primeros lugares lo ocupan Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita.

Venezuela, de la que mucho se ha hablado recientemente, tiene grandes reservas petrolíferas pero una menor producción, lo que el presidente estadounidense Donald Trump dijo querer aumentar mejorando la tecnología, luego de su invasión al país latinoamericano y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa a principios de enero. Algunos se preguntan ahora si el gobierno estadounidense no estaría pensando en “conquistar” Irán a nivel económico y apropiarse de sus recursos, como intenta hacer en Venezuela.

Consejo de Seguridad de la ONU

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la máxima autoridad de la ONU y la única que puede tomar decisiones que deben ser aplicadas y respetadas por los 193 países miembros de Naciones Unidas, se reunió de urgencia el sábado 28, luego de los bombardeos de Israel y Estados Unidos a Irán. Hoy forman parte de este consejo los cinco países miembros permanentes: China, Estados Unidos, Federación Rusa, Francia y Reino Unido (los países que ganaron la Segunda Guerra Mundial después de lo cual nació la ONU) y los miembros no permanentes que hoy son Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá, Somalia, Barhein, Colombia, República Democrática del Congo, Letonia y Liberia, que duran dos años. Solo los miembros permanentes tienen derecho al veto, es decir a bloquear decisiones que quiera tomar el Consejo de Seguridad. Por eso cuando se ha querido condenar o “castigar” a algún país miembro permanente como Usa o Rusia, nunca se llegó a nada.

Según la agencia estadounidense Associated Press (AP) el secretario general de la ONU, el portugués António Guterres, ante el Consejo de Seguridad pidió que se tomaran todas las medidas para detener los ataques y se volviera a la mesa de negociaciones para evitar una profundización del conflicto. Guterres comenzó recordando los fundamentos del orden internacional. “La Carta de las Naciones Unidas sienta las bases para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”, dijo, citando el Artículo 2 que prohíbe “recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”. Guterres además calificó los ataques aéreos estadounidenses e israelíes como una violación del derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas. También condenó los ataques de Irán que afectaron a países como Bahrein, Irak, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, violando su soberanía e integridad territorial. “La acción militar conlleva el riesgo de desencadenar una cadena de acontecimientos que nadie puede controlar en la región más volátil del mundo”, concluyó Guterres haciendo un llamamiento al “cese inmediato de las hostilidades” y a volver a las negociaciones.

El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, afirmó por su parte que la acción militar estadounidense fue legítima. “Irán no puede poseer armas nucleares. No es una cuestión política sino de seguridad global”, declaró.

Algo parecido declaró el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, que defendió los ataques aéreos como necesarios para evitar una amenaza existencial. “Garantizaremos que ningún régimen extremista esté equipado con armas nucleares y misiles balísticos que puedan amenazar a nuestro pueblo o al mundo entero”, afirmó.

Por su parte, Amir Saeid Iravani, embajador de Irán ante las Naciones Unidas, declaró ante el Consejo de Seguridad que los ataques aéreos habían matado y herido a cientos de civiles iraníes (se habla hasta ahora de más de 200 muertos, entre ellos niñas de una escuela femenina). Y calificó estos hechos como “crimen de lesa humanidad”. Iravani planteó ante el Consejo una pregunta inteligente para cuestionar el accionar o no accionar también de la ONU: ¿puede un Estado miembro, incluido un miembro permanente del Consejo (Estados Unidos, ndr), mediante el uso de la fuerza, la coerción o la agresión, determinar el futuro o el sistema político de otro Estado o imponer el control sobre sus asuntos internos?”, dijo.

Por su parte Rusia y China manifestaron su preocupación por la repentina escalada de las tensiones regionales y coincidieron en la necesidad de hacer esfuerzos inmediatos para resolver el problema a nivel político y diplomático, respetando el derecho internacional. Rusia en particular rechazó el argumento de Israel y Estados Unidos de que Irán busca la bomba atómica, lo que calificaron como un pretexto para invadirlos. Y recordó que los informes del Organismo Internacional de la Energía Atómica, “nunca han indicado que Irán pudiera estar desarrollando armas nucleares”.

En este sentido vale la pena recordar algo parecido que sucedió durante el gobierno de George W. Bush en 2003, cuando se decidió la invasión de Irak argumentando que tenía armas de destrucción de masa, cuando los expertos de la ONU que habían visitado el país dijeron que no tenían armas nucleares o de destrucción de masa. Varios años después, el que había sido Secretario de Estado (ministro de Relaciones Exteriores) de Bush, Colin Powell, reconoció públicamente que sobre este tema había mentido.

Hasta acá llegó la reunión del Consejo, sin tomar ninguna decisión por ahora, pero que se reunirá de nuevo en los próximos días. Este domingo 1 de marzo asumió además Estados Unidos la presidencia rotatoria del Consejo, lo que no despierta muchas esperanzas.

León XIV: “Que la diplomacia recupere su papel”

El Papa León XIV, nacido en Estado Unidos, no pudo no hacer referencia a lo sucedido en Irán, aunque sin citar a los países agresores. “Sigo con profunda preocupación lo que está sucediendo en Oriente Medio y en Irán en estas horas dramáticas -dijo luego de celebrar el Angelus este domingo-. La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”.

“Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, hago un llamamiento a las partes implicadas para que asuman la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable. Que la diplomacia recupere su papel y se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica, basada en la justicia”, concluyó.