Suspendieron a 400 trabajadores del frigorífico ArreBeef en Pérez Millán por la caída de la actividad

La medida alcanza a operarios temporarios contratados a través de agencias laborales. Según señalaron los trabajadores, las suspensiones se producen cuando disminuye la faena y en muchos casos se realizan sin pago de salarios durante ese período.

El frigorífico ArreBeef, ubicado en la localidad de Pérez Millán, suspendió durante el fin de semana a alrededor de 400 trabajadores vinculados a la planta tras interrumpir la actividad del personal contratado a través de una agencia laboral. Se trata de operarios temporarios que la empresa convoca durante los períodos de mayor nivel de faena, pero que quedan sin tareas cuando disminuye la actividad productiva.

La situación generó preocupación entre los trabajadores, quienes señalaron que las suspensiones afectan principalmente a quienes se desempeñan mediante intermediación de agencias de empleo. Según indicaron, en muchos casos estas interrupciones de la actividad se realizan sin el pago de salarios durante el período en que no son convocados a trabajar.

De acuerdo con testimonios difundidos por los propios operarios, este esquema laboral se repite desde hace años. Los trabajadores explicaron que cuando la producción de la planta se reduce, reciben la indicación de no presentarse a trabajar hasta que se reactive la faena. Durante ese tiempo, aseguran, no perciben ingresos y deben buscar alternativas laborales temporales para sostener la economía familiar.

El sistema de contratación a través de agencias laborales es habitual dentro de la industria frigorífica y permite a las empresas ajustar la cantidad de personal de acuerdo con el volumen de producción. En el caso de ArreBeef, fuentes vinculadas al sector señalaron que este tipo de recortes de personal suele ocurrir al menos una vez al año, cuando disminuye la cantidad de animales que ingresan a faena.

Según explicaron, la suspensión de trabajadores temporarios suele extenderse entre uno y dos meses, tras lo cual los operarios vuelven a ser convocados cuando la actividad se normaliza.

En esta oportunidad, además de la menor disponibilidad de hacienda, se mencionaron factores económicos que afectan al sector. Entre ellos se destaca la combinación de un tipo de cambio considerado bajo para las exportaciones y el elevado precio del ganado en pie, lo que reduce los márgenes de rentabilidad para las empresas frigoríficas.

Desde el sector indicaron que estas condiciones han generado un escenario complejo para la actividad, lo que llevó a algunas plantas a reducir temporalmente su nivel de producción y ajustar la cantidad de trabajadores convocados.

Los operarios afectados también plantearon cuestionamientos sobre las condiciones laborales del personal tercerizado. Según señalaron, quienes trabajan a través de agencias perciben salarios inferiores a los de los empleados contratados directamente por la empresa, a pesar de realizar tareas similares dentro de la planta.

En ese contexto, algunos trabajadores expresaron su preocupación por la falta de estabilidad laboral y reclamaron la posibilidad de acceder a empleos continuos que les permitan contar con ingresos regulares.

La situación no es exclusiva de la planta ubicada en Ramallo. En distintos frigoríficos de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe se registran dificultades similares vinculadas a la baja de actividad, lo que en algunos casos derivó en suspensiones sin goce de sueldo, despidos de personal directo e incluso el cierre de establecimientos.