El Ejército israelí aseguró haber desmantelado instalaciones de producción de armas en Irán, mientras el Pentágono prepara opciones para su “golpe final”.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró este jueves que su país mató en un ataque al comandante de la Armada iraní, Alireza Tangsiri. La muerte del integrante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica —a quien se señala como responsable del cierre del estrecho de Ormuz— se produjo mientras el Pentágono prepara distintas opciones de intervención militar para ejecutar un “golpe final” contra Irán, según la prensa estadounidense.
Katz señaló en un comunicado que, además de Tangsiri, también murieron otros altos mandos de la fuerza naval iraní, y afirmó que se trata de una noticia importante para sus socios estadounidenses. “Demuestra la ayuda de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para la apertura del estrecho de Ormuz y la histórica alianza entre el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro Benjamin Netanyahu”, recalcó.
El Ejército israelí también aseguró haber desmantelado recientemente instalaciones de producción de armas en Irán, con 150 proyectiles lanzados por 60 aviones de su fuerza aérea en varias oleadas de ataques. Según un comunicado castrense, las tropas atacaron dos plantas de producción de armas en Isfahán y el principal centro de producción de misiles y sistemas de defensa del gobierno iraní en Parchin, al sudeste de Teherán.
Opciones sobre la mesa
En paralelo, el Departamento de Guerra estadounidense baraja cuatro operaciones militares diferentes, según informó el medio digital Axios después de consultar a dos funcionarios y dos fuentes que conocen los planes. Las opciones serían invadir o bloquear la isla de Jarg, el principal centro de exportación de petróleo de Irán; la invasión de Larak, una isla que ayuda a Irán a controlar el estrecho de Ormuz; la toma de la isla de Abu Musa y dos islas más pequeñas, también estratégicas por su localización cerca de la entrada occidental del estrecho y, por último, bloquear o incautar directamente los buques que exportan petróleo iraní en el lado oriental de Ormuz.
El Pentágono también está evaluando la posibilidad de desviar armas destinadas a Ucrania hacia Medio Oriente, ya que la guerra en Irán está agotando algunas de las municiones más críticas del Ejército estadounidense, señaló este jueves The Washington Post.
Según informaron a ese diario tres personas familiarizadas con la cuestión, Estados Unidos todavía no ha tomado una decisión. Las armas que podrían desviarse de Ucrania incluyen misiles interceptores de defensa aérea, adquiridos a través de un programa de la OTAN lanzado el año pasado y en el que países aliados compran armamento estadounidense para Kiev.
Las operaciones militares se preparan a pocas horas de que termine el plazo de cinco días que el lunes dio Trump a Irán para suspender los ataques de Estados Unidos contra sus centrales eléctricas e infraestructuras energéticas. La posibilidad de una escalada militar se produce mientras hay conversaciones que intentan poner fin a la guerra.
El ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, confirmó que su país actúa como canal oficial de las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, y que Washington puso sobre la mesa una propuesta de 15 puntos para poner fin al conflicto. Según Dar, los mensajes entre ambas naciones se están transmitiendo a través de la diplomacia paquistaní y países como Turquía y Egipto, entre otros, también están apoyando la iniciativa, explicó en un mensaje en su cuenta de la red social X.
Ultimátum de Trump
Por su parte, Trump lanzó un nuevo ultimátum a Irán para que se siente a negociar, amenazando con que si no lo hace no habrá vuelta atrás. “Más les vale ponerse serios pronto, antes de que sea demasiado tarde, porque una vez que eso suceda, ¡no habrá vuelta atrás y no será nada agradable!”, dijo Trump en su red social Truth Social, refiriéndose a los negociadores, sin ofrecer más detalles.
El presidente aseguró que los negociadores iraníes “son muy diferentes y extraños”, y comentó: “Nos están rogando que lleguemos a un acuerdo, lo cual deberían hacer, ya que han sido aniquilados militarmente sin ninguna posibilidad de recuperación, y sin embargo, públicamente afirman que están analizando nuestra propuesta”.
En respuesta, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, aseguró que las palabras y los comportamientos de Estados Unidos son “una señal de contradicción”, ya que, a la vez que solicita negociar, sigue la agresión y envía más fuerzas a la región para seguir la guerra. Así se lo trasladó a su homólogo turco, Hakan Fidan, en una llamada telefónica de la que informó su oficina, que no señaló si el ministro iraní le informó de cuál es la postura de Irán frente a las conversaciones.
En tanto, Fidan enfatizó el compromiso de Turquía de intentar ayudar a detener la guerra. Irán ha manifestado varias veces en los últimos días que no ha salido de ellos la iniciativa ni la petición de negociar y ha rechazado el plan de 15 puntos enviado por Trump para finalizar el conflicto por considerarlo “excesivo”, según una fuente oficial citada por la prensa iraní.
Araqchí aseguró que no ha habido negociaciones ni conversaciones con la parte estadounidense, pero confirmó que ha habido contactos por parte de Washington a través de intermediarios. Irán envió una respuesta a la propuesta, añadiendo sus condiciones —que incluyen que la guerra no se repita y que cese la agresión, entre otras— y ahora, según informó una fuente oficial a la agencia Tasnim (vinculada a la Guardia Revolucionaria), espera respuesta de Estados Unidos.