El procedimiento ocurrió durante el operativo dispuesto por la manifestación. La Policía aprehendió a dos jóvenes de 15 y 17 años, uno de ellos con un cuchillo de unos 20 centímetros. Interviene la UFI del Joven.
Dos adolescentes de 15 y 17 años fueron aprehendidos este miércoles en San Nicolás, luego de una riña registrada a pocos metros de la Plaza Mitre. El procedimiento se realizó en el marco del operativo dispuesto por la manifestación de Ni Una Menos, desplegado en la zona de Mitre y Sarmiento.
Según trascendió, personal motorizado intervino cuando los jóvenes se encontraban en una pelea junto a otro grupo de personas. Al advertir la presencia policial, varios de los involucrados escaparon en distintas direcciones y los efectivos los perdieron de vista.
En ese contexto, la Policía aprehendió primero al adolescente de 15 años en inmediaciones de Mitre y Sarmiento. Metros después, en la zona de Francia y Lavalle, los efectivos aprehendieron al joven de 17 años.
Durante el procedimiento, al adolescente de 15 años le secuestraron un cuchillo de aproximadamente 20 centímetros. La causa quedó caratulada como “atentado y resistencia a la autoridad”.
Tres efectivos sufrieron lesiones leves durante la intervención
Además, uno de los adolescentes se resistió al momento de la aprehensión. En esa intervención resultaron lesionados tres integrantes de la Policía Local. Una sargento sufrió una lesión en el dedo medio de la mano derecha. Otra sargento presentó lesiones en el brazo izquierdo y en la pierna izquierda. Además, un sargento registró lesiones en el hombro izquierdo.
Los efectivos fueron trasladados al Sanatorio Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás, perteneciente a la UOM. Allí constataron que las lesiones eran de carácter leve.
La investigación quedó bajo intervención de la UFI del Joven. Las actuaciones fueron realizadas por la Comisaría Primera de San Nicolás, bajo la carátula de “atentado y resistencia a la autoridad”.
La movilización
En San Nicolás, una multitud se convocó para manifestarse desde las 17 en la Plaza Mitre, en el marco de los 11 años del movimiento Ni Una Menos tras el femicidio de Chiara Páez. Cientos de personas –particulares y de organizaciones que integran la Multisectorial de Mujeres– se movilizaron contra el odio, en reclamo ante los asesinatos por razones de género y las violencias que no se detienen, por justicia y mayor compromiso del Estado en la prevención y políticas públicas.
En primer lugar, una radio abierta permitió la expresión de diversas voces, para luego marchar por las calles céntricas con intervenciones de la Escuela de Arte.
Reclamos sin respuesta
“No es una fecha más del calendario, sino de historias y familias destruidas. Una consigna que nació del dolor, se transformó en un grito colectivo, que se cansó de naturalizar violencias. El respeto no se negocia. Necesitamos políticas públicas sostenidas, un Estado presente, ESI en las escuelas. No hay libertad posible mientras existan mujeres y diversidades sufriendo desigualdad. Basta de femicidios”, sostuvieron en el micrófono que antecedió la movilización.
Más expresiones se hicieron sentir en la plaza: “El odio está presente cuando dicen que las falsas denuncias crecen. Vivimos una vida cada vez más precaria y difícil. Reprimen a los más vulnerables. El movimiento de mujeres tiene un rol clave: unir todas las luchas, desde abajo. A nosotras nos caen todos los ajustes. Matan mujeres día a día. ¿Qué más vamos a esperar? Volvemos a encontrarnos en las calles”. Espacios LGBT también recordaron a las víctimas del triple lesbicidio y a Tehuel. También se nombró a otros colectivos afectados por las medidas del Gobierno nacional, como las personas con discapacidad, los jubilados y los pacientes, afectados también por la quita de subsidios al transporte.
“La violencia machista es impulsada por la presidencia. Que el tiempo no convierta las ausencias en olvido. Hay pocas ganas de tener que estar acá pero mucha fuerza. Estamos para apoyarnos, hay que seguir. Sabemos que hay más obstáculos que respuestas cuando se busca ayuda. Cuando el Estado se retira, las mujeres quedan más expuestas. Defender la vida de las mujeres es una obligación social y democrática. Se necesita con urgencia compromiso, decisión, inversión y un presupuesto adecuado. Nuestros derechos no son un gasto”, marcaron.
Las personas presentes notaron que en cada marcha “se levantan los mismos carteles, y otros nuevos”. “Ni una menos no es un eslogan. La violencia de género existe aunque la nieguen. Frente al abandono, construimos redes y nos encontramos en la calle. Queremos que todas puedan volver con tranquilidad a sus casas. Hay complicidad en estas situaciones que hoy denunciamos. Ni Una Menos: vivas, libres y sin miedo nos queremos”, concluyeron.
Silvia Gareca, la madre de Daiana Almeida, lamentó y pidió: “Es una semana muy triste para mí y para quienes somos madres y padres. Los jueces tienen en sus manos la decisión de darles la libertad a estos malnacidos. Les dan el privilegio de volver a salir. Vivimos con el dolor permanentemente. Chicas, cuidémonos entre todas, porque, evidentemente, quienes lo tienen que hacer no lo hacen. Es muy doloroso estar acá. Pedimos a quienes tienen que actuar que lo hagan”.
