Por Pablo González
Periodismosn.com.ar
FM 88.7 Radio City San Nicolás
Desde su misma concepción, el peronismo ha sido un movimiento popular. Con diversidades internas, pero monolítico al consolidarse como la principal opción popular en la Argentina.
Los «gorilas», en sus distintas expresiones y variantes, han intentado aniquilarlo. Pero no lo han logrado. Sin embargo, el verdadero enemigo del peronismo está dentro de su propia tropa.
Lo que está sucediendo con «La Cámpora» como principal expresión del kirchnerismo, es fiel reflejo de ello. Y ni hablar de Cecilia Comerio, líder de La Cámpora en San Nicolás, concejal y Administradora del Consorcio de Gestión del Puerto local.
Cierto es que Comerio se ha ganado el liderazgo del peronismo local en buena ley. Su sector resultó triunfante en las últimas elecciones primarias de hace dos años, y nadie tiene a nivel local un poder político tan consolidado dentro del justicialismo. Sin embargo, esa misma legitimidad es la que está destruyendo al peronismo nicoleño.
Recientemente dinamitó la posibilidad de una lista de unidad, incumpliendo lo pactado a nivel provincial/nacional, que establecía igualdad de representación política en las listas para los tres sectores principales del peronismo provincial (La Cámpora, el Kicillofcismo y el Massismo). Armó la lista a su antojo, y eso generó el alejamiento de todos los otros sectores del peronismo (algo que indudablemente le restará votos).
Desde que Comerio arribó al escenario peronista local, la realidad indica que esta fuerza política ha ido perdiendo sistemáticamente la adhesión popular. Especialmente cuando la propia Comerio es candidata. Ni siquiera se ha salvado de la derrota local cuando la ola provincial y nacional fue a favor del justicialismo. Y todo parece indicar que en las elecciones del próximo 7 de septiembre podría suceder lo mismo (a pesar de que tenía una buena oportunidad de ganar, a partir de la decisión del passaglismo de competir con su propio partido y eventualmente perder algo de votos a manos de La Libertad Avanza).
El poder de Cecilia Comerio se sustenta no sólo en su «destreza política» para gobernar el peronismo nicoleño. También se sustenta en lo económico, ya que cobra suculentos sueldos como concejal, y principalmente como Jefa del Puerto San Nicolás. Allí trabajan y cobran -además- muchos de lo que conforman su núcleo de poder.
Pero esa misma «destreza» y poder económico son los que están destruyendo al peronismo nicoleño, que en la práctica ha dejado de ser una verdadera opción de poder en San Nicolás.
Es difícil destruir al peronismo. Y los gorilas han fallado una y otra vez en el intento. Sin embargo, está claro que el peronismo está durmiendo con el enemigo…