Por Santiago Reina
La menor inflación en productos de primera necesidad y la mejora en los ingresos de los trabajadores informales explicaron la reducción. Sin embargo, los especialistas marcan cuestiones metodológicas discutibles.
Canastas desactualizadas y declaración de ingresos: dos discusiones en torno a la medición oficial de pobreza
La medición de la pobreza por ingresos está en discusión por la falta de actualización de las canastas básicas, que deberían realizarse en base a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018 (ENGHo) y no con la de 2004. La diferencia entre ambas encuestas es que la segunda refleja un viejo patrón de consumo, con un menor peso de los servicios, que en la era Milei registraron mayores aumentos de precios que en el caso de los bienes.
En ese marco, el objetivo del trabajo citado fue construir una nueva serie de pobreza, que contemple tanto la corrección de la canasta utilizada como la de subdeclaración de ingresos. El resultado indicó que, para el período entre octubre de 2024 y marzo de 2025, la pobreza fue del 43,3%, bastante más elevada que el 34,7% que reportó el INDEC para el mismo período.

De este modo, la reducción de la pobreza en el último año, con la medición corregida, sería de entre 12 y 13 puntos porcentuales, y no de 20 como muestran los números oficiales.
Niveles de pobreza por edad y región
Los datos del INDEC reflejaron que el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de $671.492, mientras que la CBT promedio del mismo grupo de hogares alcanzó los $1.065.691. Dicha brecha fue del 37% y se mantuvo sin cambios respecto de la publicación previa.
A nivel etario, el nivel de pobreza más elevado se verificó en los niños de hasta 14 años (45,4%). Mientras que, a nivel regional, fue el Noreste la que arrojó un número más preocupante (39%).