Por Pablo González
Periodismosn.com.ar
FM 88.7 Radio City San Nicolás
Por estos días, en San Nicolás es tema de conversación que el municipio ya está construyendo un Complejo con tres salas de cine, al lado del Hospital Zona Sur que está a punto de inaugurarse (pegado a la rotonda de Avenida Savio y Ruta 188.
Al mismo tiempo, se ha anunciado de manera extraoficial el inminente desembarco de McDonald’s, una vez que se concrete la remodelación y modernización de El Parador (Terminal de Colectivos) en Presidente Perón y Autopista.
Ambas iniciativas han despertado una enorme aprobación por parte de la ciudadanía nicoleña, que observa embelesada cómo la ciudad se va transformando y alcanza logros propios de ciudades que históricamente han sido más importantes.
Sin embargo, resulta curioso ver cómo nadie está reclamando la construcción de una Universidad de San Nicolás, algo que –a esta altura del siglo del Siglo XXI – resulta indispensable para el desarrollo de nuestra ciudad.
La explicación es bastante obvia: la educación no figura entre las prioridades de la ciudad. No está en la agenda de la ciudadanía, y tampoco de nuestras autoridades. Seguramente se enojarán todos por lo que estoy escribiendo, pero es la pura verdad.
¿No es acaso mucho más importante tener una Universidad, que un cine, un McDonald’s , un Estadio o un Autódromo? Bueno: parece que no… Ya lo dijeron los romanos hace más de 2.000 años: pan y circo es una fórmula irremediablemente más efectiva que educar a la población.
Prioridades cambiadas
Hablando en serio, resulta absolutamente insólito que San Nicolás, con alrededor de 160 mil habitantes, no tenga hoy una buena universidad donde nuestros hijos puedan plasmar un futuro más esperanzador.
Durante estas últimas décadas hubo algunos intentos, pero ninguno llegó a buen puerto. Seguimos teniendo carreras aisladas, como Ingeniería que se cursa en la UTN, o Ciencias Económicas que se ha convertido en un anexo de la Universidad Nacional de Rosario. También hay instituciones privadas adonde se pueden cursar otras carreras terciarias y universitarias. Pero no tenemos la UNIVERSIDAD DE SAN NICOLÁS, estatal y gratuita, para que nuestros jóvenes puedan forjar su futuro. Y con la crítica situación económica que estamos viviendo, son miles los nicoleños que no pueden solventar sus estudios en otra ciudad.
Por otra parte, se trata de una iniciativa ya alguna anunciada por la actual gestión municipal, pero olvidada en los últimos años.
Algunos dirán que esto es culpa de nuestras autoridades, pero yo iría un poco más al fondo del asunto. En realidad, el problema es que –más allá de lo que se declame públicamente- la Educación sigue sin figurar en el radar como prioridad de la sociedad. Y hasta que eso cambie, sólo nos seguirán dando PAN y CIRCO…