«En concreto, se adjudicaron u$s1.000 millones sobre un total de ofertas por u$s1.420 millones, lo que demuestra que la demanda fue sólida aunque más moderada de lo que se rumoreaba. Este resultado ayuda a reconstruir cierta confianza de los inversores, al volver al mercado de deuda en dólares sin tensionar las reservas del Banco Central de la República Argentina, tal como lo planteó la autoridad», explicó.
En ese sentido, dijo que «puede calificarse como ‘un buen puntapié’ para eventuales nuevas licitaciones», y agregó que «en un contexto de búsqueda de refinanciamiento ordenado, el bono igualmente salió algunos puntos por debajo de la curva lo cual es una muy buena señal».
Por su parte, Sailing Inversiones indicó que «la licitación confirma una colocación exitosa tras casi ocho años sin acceso al financiamiento voluntario en dólares».
«Si bien la tasa del 9,26% puede percibirse como elevada en términos absolutos, luce competitiva bajo legislación argentina cuando se la compara con las paridades y rendimientos actuales de los bonos soberanos de similar duration. El mercado convalidó un spread menor al de los títulos existentes precisamente porque asigna un valor adicional a la estructura bullet, que elimina incertidumbre de flujos intermedios y facilita el análisis de riesgo», consideró la sociedad de bolsa.
En ese sentido planteó que «la operación no solo permite cubrir los vencimientos inmediatos de enero sino que también marca una señal de recomposición de confianza por parte de los inversores institucionales» y añadió que «el monto ofrecido de u$s1400 millones va en línea con lo esperado por el mercado».