“Hay algunas ideas nuevas nuestras sobre cómo acercarnos más a una paz real y esto se refiere a formatos, se refiere a reuniones y, por supuesto, a los tiempos”, dijo Zelenski.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, mantuvo este jueves una conversación con los emisarios de la Casa Blanca Steve Witkoff y Jared Kushner, con los que abordó algunas “nuevas ideas” sobre cómo alcanzar la paz en Ucrania, sobre formatos, reuniones y de la hoja de ruta de las conversaciones.
“Fue una conversación realmente buena: un montón de detalles; hay buenas ideas, hablamos de ellas. Hay algunas ideas nuevas nuestras sobre cómo acercarnos más a una paz real y esto se refiere a formatos, se refiere a reuniones y, por supuesto, a los tiempos”, dijo en un discurso a la población.
Zelenski afirmó que la conversación duró casi una hora y que está también previsto que el jefe del equipo de negociación ucraniano, Rustem Umérov, hable con Witkoff y Kushner.
“Por supuesto, todavía tenemos que trabajar en algunas cuestiones delicadas. Pero junto con la parte estadounidense, sabemos cómo garantizar que todo esto ocurra. Puede que las próximas semanas sean intensas”, subrayó, con respecto a los contactos diplomáticos.
Saludo navideño
El presidente ucraniano también pidió a los emisarios de la Casa Blanca que transmitieran sus felicitaciones de Navidad al presidente estadounidense, Donald Trump, y a su familia.
“Gracias, Estados Unidos. Y gracias a todos los que siguen presionando a Rusia para garantizar que entiende al cien por cien que prolongar la guerra tendrá consecuencias serias para ella, para Rusia”, concluyó.
Esta semana Zelenski presentó por primera vez en detalle el plan de paz de 20 puntos elaborado de forma conjunta por Kiev y Washington, que incluye un pacto en caso de agresión y garantías de seguridad para Kiev. De acuerdo con el Gobierno ucraniano, Washington ha trasladado el plan a Moscú, pero el presidente ruso, Vladímir Putin, todavía no se ha pronunciado oficialmente.
A pesar de los avances en las negociaciones anunciados por Zelenski Ucrania celebró este jueves su cuarta Navidad en guerra entre ataques rusos y con escasas esperanzas de paz.
Muchas familias, que incluían a soldados de permiso o en rehabilitación, paseaban el día de hoy por las calles de Leópolis (oeste) y de otras ciudades ucranianas, en un intento de absorber al menos un poco de espíritu navideño.
Sin embargo, los cortes de electricidad a escala nacional y los ataques rusos contra el sistema energético, que continuaron durante la noche del 24 al 25 de diciembre y a lo largo de este jueves, amortiguaron el brillo de las fiestas.
El sistema eléctrico y de calefacción de Járkov (noreste), la segunda mayor ciudad del país, sufrieron especialmente a consecuencia de los ataques, que mataron a una persona y dejaron 15 heridos, mientras que las temperaturas caían a 11 grados bajo cero.
Navidades tristes
“No estoy sintiendo realmente el espíritu navideño”, dijo a EFE Katerina Bushtruk, una artista de 28 años de Zaporiyia (sur), que explicó que su marido y su padre están luchando en el frente y que en el mejor de los casos solo los verá dentro de varios meses.
Aún así, Bushtruk ha decorado su apartamento, en un gesto de desafío hacia los rusos. “Nos quieren asustados y deprimidos”, recalcó.
En Leópolis, cientos de lazos con los nombres de soldados ucranianos prisioneros aparecieron junto a un belén, mientras que en un lugar en el que suelen reunirse las familias de los cautivos, para instar al mundo a presionar a Rusia para su liberación, fue instalado un árbol de Navidad con regalos simbólicos a sus pies.
“Sólo se puede celebrar cuando todos están en casa”, rezaba el mensaje escrito a mano en una pancarta, mientras que otra nota subrayaba: “Estas Navidades esperamos a personas, no milagros”.
El regreso de todos los cautivos ucranianos, tanto soldados como civiles, figura entre los 20 puntos del plan de paz presentado esta semana por el presidente Volodímir Zelenski, tras concluir los contactos entre Kiev y Washington para modificar la propuesta inicial de 28 puntos de la Casa Blanca.
Sin embargo, muchos ucranianos ven con escepticismo la disposición de Rusia de aceptar y cumplir un hipotético acuerdo de paz, incluso si Ucrania reconoce de facto la ocupación de un 20 % de su territorio y realiza otras concesiones.
“Sueño con que toda nuestra gente regrese a casa. Pero no creo realmente que los rusos los vayan a devolver: los rusos ya han demostrado lo que valen sus promesas”, dijo Bushtruk.
Escasas esperanzas de paz
Mientras millones de familias se juntaron el miércoles para la tradicional cena de Nochebuena, otras muchas no pudieron hacerlo.
Según las autoridades de Leópolis, aproximadamente 50.000 habitantes de esta región occidental están sirviendo en el Ejército. Solo algunos de ellos pudieron celebrar la Navidad en medio de los incesantes combates, con modestos festejos en las trincheras.
Muchas familias de Leópolis acudieron al cementerio militar, donde se interpretó un ‘villancico de duelo’ para homenajear a los cientos de caídos, cuyas tumbas fueron decoradas con árboles de Navidad y regalos simbólicos, entre ellos juguetes o dulces tradicionales.
“No podrá haber paz hasta que Rusia vea nuestra fuerza”, dijo a EFE Olga Spodar, que vino a pasar la Navidad junto a la tumba de su hijo Nazari, que se alistó como voluntario al inicio de la invasión rusa y cayó en combate un año más tarde, a los 38 años.