El secretario de Finanzas y Administración, Mauro Pucini, explicó que al no aprobarse la Ordenanza Tributaria 2026 el Municipio debe regirse por la normativa vigente del año pasado.
El secretario de Finanzas y Administración del Municipio de Villa Constitución, Mauro Pucini, se refirió a las consecuencias administrativas y presupuestarias que genera la no aprobación de la Ordenanza Tributaria 2026 por parte del Concejo Municipal. Según explicó, esta situación obliga al Ejecutivo a continuar aplicando la ordenanza vigente del año 2025, lo que impacta directamente en la planificación financiera del municipio.
En este contexto, el área de Finanzas se encuentra trabajando en una reformulación del presupuesto. “Estamos elaborando modificaciones en base al rechazo de la ordenanza tributaria”, señaló Pucini, al tiempo que indicó que el Ejecutivo ya envió una nota al Concejo para que también evalúe ajustes en su propio presupuesto. La idea es poder presentar luego una nueva propuesta presupuestaria para el año 2026 y retomar su tratamiento.
Revisión de obras y gastos
El funcionario explicó que la falta de actualización de la ordenanza tributaria implica contar con menos recursos de los previstos originalmente, en un escenario económico donde los costos de funcionamiento han aumentado.
En ese marco, el Municipio se ve obligado a revisar el listado de obras y gastos contemplados en el presupuesto. “Lo que estamos evaluando es cuáles son las obras indispensables, aquellas que no podríamos evitar realizar, y cuáles deberán postergarse”, explicó.
Esta redefinición de prioridades también alcanza a distintos gastos operativos que forman parte del funcionamiento municipal. La decisión final dependerá de la evolución de la situación económica y de los recursos disponibles durante el año.
Una situación inédita para la gestión
Pucini destacó que se trata de una situación poco habitual. “Es la primera vez, por lo menos desde que estamos nosotros en la gestión, que nos encontramos con un escenario en el que no se aprueba la ordenanza tributaria”, afirmó.
De acuerdo con lo detallado, al no haberse sancionado la nueva normativa, continúa vigente la ordenanza del año anterior. En ese marco, sólo podrían enviarse al Concejo modificaciones puntuales sobre algunos artículos específicos.
El impacto en los servicios
Consultado sobre si esta situación puede afectar la prestación de servicios, el secretario indicó que el principal problema está vinculado a los recursos disponibles.
“Los servicios públicos tratamos de mantenerlos en el mejor nivel posible, es una iniciativa que siempre impulsa el intendente Jorge Berti”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que el contexto económico general obliga a seguir de cerca la evolución de las cuentas públicas.
En ese sentido, recordó que las tasas municipales representan la contraprestación por servicios como la recolección de residuos, la disposición final y otras tareas que realiza el municipio. Incluso señaló que, en muchos casos, lo recaudado por tasas no alcanza a cubrir completamente el costo de esos servicios, por lo que deben financiarse parcialmente con otros recursos, como fondos de coparticipación.
Frente a este escenario, el área económica municipal continuará evaluando las decisiones a tomar durante el transcurso del año, con el objetivo de sostener el funcionamiento de los servicios y las prestaciones esenciales para los vecinos.