El mapa fue posteado por el mandatario en su red Truth Social y luego replicado por la cuenta oficial de la Casa Blanca en X. Delcy Rodríguez rechazó el planteo.
En otra de sus ofensas colonialistas, Donald Trump denominó a Venezuela como el “Estado 51”, es decir como un país que integra los Estados Unidos. La provocación disparó la reacción de rechazo de la presidenta bolivariana, Delcy Rodríguez, quien afirmó que “jamás estuvo previsto” que su país deje de ser independiente.
El contrapunto tuvo escenario las redes sociales, el canal por el que el mandatario norteamericano suele iniciar disputas que luego escalan. Lo que hizo fue compartir una imagen del mapa de Venezuela pintado con la bandera estadounidense y la leyenda “51st State” (Estado 51).
El gesto fue posterior a una declaración que había hecho durante una entrevista telefónica pública en la que expresó que considera “seriamente” la posibilidad de incorporar el país suramericano a Estados Unidos.
En rigor, es una provocación que saca a relucir desde el secuestro y detención ilegal del presidente depuesto, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero. En varias diversas ocasiones Trump habló de adherir el país petrolero país a su territorio.
Lo notable del caso es que la imagen que reposteó Trump también fue replicada por la cuenta oficial de la Casa Blanca en su cuenta oficial de X.
La reacción de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no se hizo esperar. Negó la posibilidad de que su país sea anexado como estado 51 de Estados Unidos y declaró: “Eso no está previsto. Jamás estaría previsto porque si algo tenemos los venezolanos y las venezolanas es que amamos nuestro proceso de independencia”.
El mapa utilizado por el republicano en redes sociales no contiene el territorio del Esequibo, que Venezuela reclama como propio ante Guyana y cuya disputa actualmente es discutida en la Corte Internacional de Justicia.
Trump dice que en Venezuela las personas “lo aman” y e inclusive afirmó que podría postularse para presidente del país.
Tras el derrocamiento de Maduro, la Casa Blanca estableció un plan de tres fases (estabilización, reconstrucción y transición) para “normalizar” el panorama económico y democrático en Venezuela, y funcionarios del Departamento de Estado aseguraron que la primera de esas fases se dio ya por terminada.
Las provocaciones de Trump reciben la complicidad de los sectores de derecha opositores al chavismo, que reclaman la pronta celebración de comicios mientras Trump insiste en la idea de convertir Venezuela en un estado estadounidense más.
Por lo pronto, esta afirmación es una posibilidad que tanto la propia Rodríguez como la principal líder opositora venezolana, María Corina Machado, descartaron por completo al subrayar que Venezuela es un país soberano.