La tensión y el nerviosismo por la indefinición del resultado de las elecciones del domingo no ceden. Dos días después no hay un ganador, los peruanos todavía no saben quién los gobernará los próximos cinco años, si el progresista Roberto Sánchez o la ultraderechista Keiko Fujimori. Al cierre de este artículo, con el conteo oficial al 96,33 por ciento, Sánchez iba en primer lugar con 50,12 por ciento, contra 49,87 por ciento de Fujimori, una diferencia de poco más de 43 mil votos, pero que no le asegura la victoria. El candidato de la izquierda alcanza 8 millones 947 mil 130 votos, la representante de un ultraconservadurismo autoritario obtiene 8 millones 904 mil 002 votos.
El martes fue un día cambiante en la tendencia del conteo de votos. Sánchez comenzó el martes con poco más de 40 mil votos de ventaja, pero la hija del fallecido dictador Alberto Fujimori fue descontando la distancia con los votos llegados del exterior, que la favorecen, y bajó esa diferencia a mendos de 20 mil votos. Los medios, que apoyaron abiertamente la candidatura de la derecha, destacaron con entusiasmo esa tendencia. Pero en la tarde, con el ingreso al conteo de votos rurales, la situación cambió y el candidato progresista recuperó su ventaja de más de 40 mil votos.
De los votos del exterior se ha contabilizado solamente el 32,5 por ciento, entre los que Keiko gana con el 65 por ciento, un resultado con el que el fujimorismo se esperanza para revertir la situación y convertir, con los votos del exterior que faltan contarse, lo que hasta ahora sería la cuarta derrota consecutiva de Keiko Fujimori en una victoria. Los votos del exterior han demorado en contarse porque en esta ocasión se suspendió la transmisión digital de las actas para computarlas y se ha exigido que lleguen físicamente al país.
En el exterior hay cerca de un millón de votantes inscritos, pero históricamente hay un alto ausentismo. El 32,5 por ciento de votos ya contabilizados son 95 mil votos, lo que proyectaría unos 285 mil votos totales. Es decir, faltarían contarse unos 190 mil votos. Los fujimoristas hacen cálculos y estiman que lo que falta computarse les daría más de 50 mil votos de ventaja. De los votos emitidos en Argentina se ha contabilizado el 21 por ciento, unos 12 mil votos ya computados que le dan a Fujimori el 58 por ciento.
Pero también queda por contarse votos rurales andinos y amazónicos rezagados en el cómputo, cerca de 40 mil votos, que son de zonas donde Sánchez gana ampliamente, en algunos casos con el 80 por ciento. Es el bolsón de votos con el que la candidatura progresista espera contrarrestar la ventaja de la derecha en los votos del exterior que faltan computarse y mantener la victoria.
En un final tan ajustado, el resultado podría no definirse al término del conteo oficial. Hay 1663 actas con cerca de 500 mil votantes registrados, pero que con el ausentismo serían unos 360 mil votos, que deberán se revisadas por los jurados electorales. Luego de esa revisión esos votos pueden ser anulados por errores en las actas, o las impugnaciones pueden ser levantadas y esos votos entrar al conteo. La elección podría definirse en mesa.
Roberto Sánchez acudió este martes al Congreso a retomar sus labores como parlamentario. Dio breves declaraciones, en las que señaló que confía en que se ratifique el triunfo que le han dado dos estudios de conteo rápido. Destacó que desde la recuperación de la democracia el año 2000 nunca ha fallado un conteo rápido en un balotaje, incluso en elecciones muy estrechas, como en 2016 y 2021, cuando Pedro Pablo Kuzcynski y Pedro Castillo derrotaron a Keiko Fujimori por unos 40 mil votos. Un conteo rápido de la encuestadora Ipsos dio ganador a Sánchez con 50.3 por ciento. Por su parte, Datum también puso en primer lugar a Sánchez, con 50,14 por ciento.
“Hay que pedir tranquilidad y serenidad. Ya se han emitido importantes resultados con el conteo rápido. Estamos confiados y optimistas. Agradecemos el respaldo recibido. Lo que viene es trabajar por el país, enfrentar la pobreza”, señaló Sánchez.
En conferencia de prensa de Juntos por el Perú, el partido de Sánchez, el secretario general del partido y diputado electo, Ernesto Zunini, dijo que confían que el resultado oficial final confirme su triunfo en el conteo rápido. Destacó la certeza que históricamente ha tenido el conteo rápido. Dijo que confían en las autoridades electorales y en el cómputo oficial. “Me dirijo a la población, a la militancia, para decirles que hasta ahora no advertimos que haya algo irregular en el conteo. Vamos a respetar el resultado. Estamos tranquilos”, señaló. Sobre Sánchez, indicó que “está con la misma tranquilidad, serenidad y confianza de cuando recibimos los resultados del conteo rápido”.
Keiko Fujimori dijo que tenía “mucha esperanza, sobre todo en el voto en el extranjero”. Reveló que también pone sus esperanzas de ganar en las actas observadas, votos que se decidirán en mesa por los jurados electorales. “Lo que corresponde en estos momentos es tener paciencia y mucha tranquilidad”, declaró en la puerta de su casa.
Ambos candidatos han llamado a esperar el resultado final con calma y han dicho que si pierden lo aceptarán. Sin embargo, en el caso de Keiko Fujimori sus antecedentes van en ese sentido contrario. Cuando perdió en las elecciones de 2016 y 2021 desconoció los resultados y no aceptó su derrota.