Washington y Teherán prevén firmar este viernes en Suiza un memorando de entendimiento que incluiría no solo la reapertura de Ormuz, sino también el levantamiento de sanciones contra el país persa.
El estrecho de Ormuz comenzó a reabrirse este lunes tras el anuncio del fin de la guerra entre Irán y Estados Unidos realizado por ambos países el domingo. Los detalles del acuerdo se conocerán en las próximas horas, según afirmó Washington, mientras que Teherán sostuvo que este incluye el levantamiento de todas las sanciones impuestas en su contra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que el estrecho de Ormuz ya está parcialmente abierto y confió en que lo esté completamente este viernes en cuanto acabe el trabajo de desminado. Así lo afirmó ante la prensa en la reunión bilateral que mantuvo con el mandatario francés, Emmanuel Macron, poco antes del inicio oficial de la cumbre del G7 en Évian (Francia), que concluirá el miércoles. Previamente, el líder republicano había afirmado en su red social, Truth Social, que ya había barcos que estaban saliendo de Ormuz, muchos de ellos cargados de petróleo.
Antes de la guerra, por este estrecho transitaba el 20 % del petróleo mundial. Permaneció cerrado por Irán desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, a lo que Washington respondió a mediados de abril imponiendo un bloqueo sobre puertos y buques iraníes.
Los detalles del acuerdo
Bianca Lombardi, licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), explicó a Página/12 que este conflicto era una guerra que necesitaba tener un cese al fuego para Estados Unidos e Irán, aunque aclaró que se trata de un entendimiento de alcance limitado, ya que no contemplaría aspectos estructurales del problema, como el programa nuclear iraní o eventuales restricciones al enriquecimiento de uranio, temas prioritarios para Washington.
“Irán logró quizá matizar un poco más a su favor el acuerdo, dado que, por ejemplo, aceptó reabrir el estrecho de Ormuz, que a lo largo del conflicto ha abierto y bloqueado en varias oportunidades. Y cuando lo ha abierto, lo hizo con condiciones muy fuertes, como el cobro de peajes altísimos, que ocasionaron el colapso del comercio internacional por el aumento de tarifas y la falta de disponibilidad”, señaló la analista. “Irán, si bien tiene actores proxys que pelean a su favor en otros países, como Hezbolá y Hamas, la realidad es que estaba bastante aislado del sistema internacional por los bloqueos económicos que se le habían impuesto. En ese sentido, Irán tiene más que ganar con el acuerdo de cese al fuego, y Estados Unidos buscó una salida rápida para poner en pausa lo que inició creyendo que iba a ser una transición mucho más rápida y se le dilató en el tiempo”, detalló.
El texto del acuerdo se dará a conocer en las próximas 24 o 48 horas, informó a la prensa un alto funcionario de la Administración del presidente Donald Trump bajo condición de anonimato. Según la misma fuente, las negociaciones técnicas para implementar el memorando de entendimiento comenzarán a finales de esta semana, mientras que la firma oficial está prevista para el viernes en Suiza. “Los sectores más duros de ambos lados —en Irán, donde se registran protestas, y en Estados Unidos, donde algunos sostienen que nunca es posible un acuerdo con Teherán— están haciendo mucho ruido, pero aún no se han divulgado todos los detalles”, indicó. “Esos detalles se harán públicos en las próximas 24 a 48 horas. Después entraremos en las discusiones técnicas reales más adelante esta semana”, añadió.
La fuente precisó que el proceso negociador por parte de Estados Unidos estará encabezado por el vicepresidente, JD Vance, quien ya ha firmado junto a Trump de forma electrónica el memorando. Del lado iraní fue suscrito por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
Estados Unidos también afirmó que mantendrá su despliegue militar en Medio Oriente tras la firma del acuerdo, mientras continúan las conversaciones técnicas para su implementación. “Hemos desplegado un gran número de fuerzas en la región para preparar la operación que comenzó en febrero. Esperamos poder reducirlas. Todavía no lo hemos hecho. Queremos ver, una vez más, que los iraníes cumplan con lo que prometieron”, declaró el alto cargo estadounidense. “El memorando de entendimiento contempla la reducción de fuerzas militares en la región una vez se haya alcanzado un acuerdo de paz definitivo”, subrayó.
El funcionario sostuvo que la retirada de las tropas israelíes del Líbano no es una condición incluida en el acuerdo. “La retirada no es una condición del acuerdo. El acuerdo es un alto el fuego. Y no es un alto el fuego unilateral. Eso significa que si Irán no puede controlar a Hezbolá y este grupo ataca a los israelíes, Israel tendrá derecho a defenderse y responder”, explicó.
Por su parte, Irán afirmó que el memorando de entendimiento contempla la liberación de los activos iraníes bloqueados y el levantamiento de todas las sanciones contra la República Islámica, al tiempo que garantiza la soberanía de Teherán sobre el estrecho de Ormuz. “Tan pronto como se firme el memorando de entendimiento, algo previsto para el viernes, estas restricciones deberán desaparecer e Irán tendrá que poder vender petróleo, productos petroquímicos y derivados del petróleo sin ningún obstáculo ni problema”, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, en una rueda de prensa. “Los activos iraníes bloqueados o restringidos, junto con la reconstrucción de los daños sufridos, constituyen dos cuestiones económicas fundamentales y que la parte estadounidense se compromete a actuar en ambos ámbitos”, remarcó.
Las consecuencias de la guerra
Al evaluar cuál de los actores resultó más perjudicado por el conflicto, Lombardi consideró que, más allá de las víctimas civiles, ambas partes sufrieron consecuencias significativas. «Irán sufrió el asesinato de su líder supremo (Alí Jameneí), lo que obviamente golpeó fuerte al régimen. Asumió su hijo (Mochtabá Jameneí), pero es un régimen que está bastante inestable y muy poco consolidado», enfatizó sobre Teherán.
En el caso de Estados Unidos, la licenciada explicó que Trump puede jactarse como quien terminó otra guerra, bajó el precio del petróleo y reabrió el estrecho de Ormuz, aunque Irán sigue controlándolo y es quien pone las condiciones sobre la apertura. “Hay que leerlo con cuidado porque Irán sigue teniendo el control del paso y poniendo las condiciones que quiere”, insistió. “Estados Unidos se jacta de haber ganado porque logró asesinar al líder supremo de Irán, pero no destituir al régimen, como hizo en Irak en 2003. En aquel caso logró derrocar al gobierno e instaurar uno nuevo. En este caso eso no pasó y quedó el hijo”, agregó.
Sobre Israel, para la analista es el país que más pierde en el conflicto. “En numerosos documentos oficiales, declaraciones, Irán se ha mostrado muy seguro de que uno de sus objetivos de política exterior es eliminar al estado de Israel. Entonces, obviamente, para Israel es una amenaza directa a su seguridad, más aún si desarrolla el programa nuclear”, explicó. “Entonces, Israel siente que está desprotegido porque su mayor apoyo militar y de seguridad es Estados Unidos, y ahora quedaría solo peleando contra el régimen de Irán y todas sus organizaciones proxy”, estimó.
Los ataques israelíes de las últimas semanas habían elevado la tensión entre Estados Unidos e Israel, dado que Trump acusó a su aliado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de poner en riesgo las conversaciones de paz con Irán. Pese a que el republicano había dicho el sábado que el acuerdo se iba a firmar el domingo, el pacto estuvo a punto de caerse a las pocas horas luego de que al menos tres personas murieran y otras 16 resultaran heridas en un ataque israelí contra los suburbios de Beirut, según datos del Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública libanés.