Michelle Bolsonaro (foto), esposa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, anunció que deja un cargo de liderazgo en la ultraderecha, días después de criticar abiertamente a su hijastro, el senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro.
La exprimera dama (2019-2022) afirmó en un comunicado que decidió renunciar a la Presidencia de la sección femenina del Partido Liberal (PL), la formación derechista de la que también forman parte su esposo e hijastro, tras reflexionar sobre el momento que atraviesa la familia. Además dijo que a partir de ahora, se dedicará integralmente a los cuidados del exmandatario, quien sufre de varios problemas de salud y se encuentra en prisión domiciliaria por una condena por intento de golpe de Estado.
“Humillada y maltratada”
Michelle Bolsonaro agradeció a las mujeres del partido su dedicación, aunque no aclaró en el comunicado si mantiene la candidatura al Senado, donde la ultraderecha aspira a ampliar su presencia en las elecciones de octubre. Tampoco nombró a Flávio Bolsonaro, a quien acusó la semana pasada de haberla humillado y maltratado durante una discusión a finales del año pasado, cuando ambos discreparon sobre la estrategia electoral del PL.
En dos videos publicados en sus redes sociales, sostuvo que el distanciamiento surgió, la ultraderechista afirmó que fue atacada en redes sociales por todos los hijos de Bolsonaro por oponerse a las negociaciones del PL para una alianza con el excandidato presidencial Ciro Gomes, exgobernador del estado de Ceará y a quien rechaza por sus reiteradas críticas al expresidente y a su familia. Ella aseguró que, tras su oposición a la alianza con Gomes, Flávio Bolsonaro reaccionó con publicaciones en redes sociales en las que la criticó antes de intentar hablar con ella.
Según su relato, posteriormente logró comunicarse por teléfono con el senador, pero la conversación fue aún más tensa. “Me faltó al respeto, me trató mal y me dijo que era mejor que me mantuviera al margen de las decisiones del partido, porque había llegado ayer y no entendía nada de política”, afirmó.
La ex primera dama señaló que, después de ese episodio, interpretó que su respaldo no era deseado por el candidato presidencial del espacio conservador. “Entendí que él no quería mi apoyo o que este era insignificante. Entonces opté por apartarme y así he permanecido”, declaró.
Michelle, que figura entre los dirigentes conservadores con mejor imagen en los sondeos de opinión, también reivindicó su actuación dentro del partido y recordó que, desde que Jair Bolsonaro cumple prisión domiciliaria por motivos de salud, ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en cuidarlo y en mantener sus actividades políticas. Aunque reconoció que Flávio Bolsonaro visita semanalmente a su padre, sostuvo que nunca intentó recomponer la relación con ella. “Si realmente quisiera hablar conmigo o considerara importante mi apoyo, ya lo habría hecho”, afirmó.
Las diferencias entre ambos se hicieron públicas después de que Jair Bolsonaro designara a Flávio Bolsonaro como candidato presidencial del PL para las elecciones de octubre, una aspiración también deseada por Michelle, que en la época aparecía mejor evaluada en los sondeos electorales. Desde que fue anunciada la candidatura de Flávio, Michelle nunca había expresado públicamente su respaldo o rechazo a la aspiración de su hijastro.
Candidato investigado
Los sondeos muestran a Flávio Bolsonaro como el principal rival en las elecciones de octubre del presidente Luiz Inácio Lula da Sila, que aspira a la reelección. El senador ultraderechista llegó a figurar técnicamente empatado con el líder progresista en algunos sondeos para una eventual segunda vuelta, pero perdió espacio en las últimas semanas luego de que se divulgaran algunas de sus conversaciones con un banquero acusado del mayor escándalo de fraude en las últimas décadas en Brasil.
A todo esto se suma el hecho de que una investigación policial divulgada el viernes indicó que Flavio Bolsonaro calumnió a Lula da Silva, al atribuirle diversos crímenes en una publicación en las redes sociales. La acusación consta en el informe final de una investigación realizada por la Policía Federal a petición del magistrado Alexandre de Moraes, uno de los miembros del Supremo Tribunal Federal (STF), según informó el organismo.
Una vez finalizada la investigación de la policía con la conclusión de que hubo crimen, la Fiscalía tendrá que pronunciarse sobre si considera procedente la acusación y le solicita a la Corte Suprema la apertura de un juicio por calumnia contra el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro. La investigación fue abierta el 3 de enero luego de que Bolsonaro hiciera alusiones a Lula –en un mensaje publicado en redes sociales– para referirse a la operación en la que Estados Unidos depuso y capturó al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas y lo trasladó hasta Nueva York.