La cooperativa de reciclado La Cokera, ubicada en la zona noroeste de Villa Constitución, detrás de la cancha del Villa Rugby Club, volvió a ser escenario de un incendio que movilizó durante varias horas a los Bomberos Voluntarios.
El siniestro se inició durante la madrugada del miércoles y obligó a dos intervenciones consecutivas del cuerpo activo debido a la complejidad que presentaba la extinción del fuego en los materiales acopiados.
La primera salida del cuartel se registró a las 2.27, con nueve bomberos y las unidades M19 y M23. Tras casi una hora y media de trabajo, la dotación regresó al Cuartel a las 3.53.
Sin embargo, los focos ígneos continuaron activos en el interior de los montículos de residuos, por lo que a las 5.24 fue necesaria una segunda salida. En esa oportunidad trabajaron ocho efectivos con los mismos móviles, concluyendo las tareas a las 7.10.
Materiales de difícil extinción
El incendio afectó una gran variedad de materiales almacenados en el predio, entre ellos madera, bolsas de nylon, neumáticos, residuos metálicos, residuos domiciliarios, chapas y otros elementos reciclables.
Desde Bomberos explicaron que este tipo de incendios presenta una dificultad particular: sin maquinaria pesada resulta prácticamente imposible extinguirlos por completo. El agua logra apagar las llamas visibles en la superficie, pero no alcanza a penetrar hasta el interior de los montículos, donde permanecen brasas y focos de combustión que pueden reavivar el fuego.
La maquinaria permitió completar la tarea
Ante esta situación, alrededor de las 8 de la mañana la Municipalidad envió una pala mecánica al lugar para remover el material acopiado y permitir que los bomberos pudieran acceder a los focos ocultos y completar las tareas de extinción.
La utilización de este tipo de maquinaria resulta fundamental en incendios de residuos acumulados, ya que posibilita separar los materiales, enfriar las capas internas y evitar que el fuego vuelva a propagarse.
Se trata de un nuevo episodio de incendio en el predio de La Cokera, donde la acumulación de materiales reciclables vuelve especialmente complejas las tareas de control y demanda un importante despliegue de recursos por parte de los Bomberos Voluntarios y, en este caso, también del Municipio.