En este momento estás viendo El trapo sagrado

El trapo sagrado

A Milei no le sale decir Malvinas, entre otras cosas que no le salen. Cuando estuvo obligado a referirse al tema, después del gesto heroico de Lo Celso, dijo algo parecido a Maldivas o Maldwinas. Y dijo que las islas no se recuperarán con “patrioterismo berreta rancio” sino con “una diplomacia sabia”. Ya ese adjetivo, “sabio”, en boca de este presidente más sionista que ninguno es escalofriante.

Esta semana corrieron muchos rumores sobre eventuales negociaciones entre el Reino Unido, Estados Unidos e Israel, para llevar adelante algo así como un cosplay de recuperación de Malvinas. Las cosas que se les ocurren son aberrantes siempre, siempre. No tardaremos en enterarnos de que aquí también algo se trae entre manos el yerno de Trump, que incluyó el proyecto de la isla Epstein 2 en Albania (de donde el pueblo lo echó a patadas) en uno de los planes de paz con Irán. ¿Cómo seguir viviendo entre dementes, pedófilos y asesinos?

No es difícil imaginar a Milei dando un gran golpe de efecto -para un electorado de edad mental de preescolar, y de mala espina, que ojo, abunda-, que en rigor significaría lo contrario de lo que querrá significar: como un redivivo Galtieri, Milei podría demostrar que sus arrastradas y la repugnante entrega del valor agregado y de los recursos de este país a otros países, que el sacrificio de su población, de su fauna y de su flora, de sus bosques milenarios, de sus metales y sus ríos y su mar, que el saqueo y el robo a mano armada que han hecho en estos tres años, en realidad, en el fondo, aprendan, burros, cucas, delincuentes, mogólicos, ha sido por patriotismo.

Caperucita Roja. Hoy todos somos Caperucita escuchando la voz impostada del lobo, haciéndose pasar por la abuelita.

No solo los argentinos, pero tampoco mal de muchos es consuelo de tontos, habiéndose multiplicado tanto los tontos. Nos queda tratar de entender algo de lo que pasa. Porque a los tecnobro malignos, que no entendamos nada les encanta, los excita, y por ahí avanzan Milei, Vox, Trump, De la Espriella, Kast, Noboa, Netanyahu y sigue la lista. Sobre nuestra confusión.

Esta semana, lo que se llamó “campaña antiargentina” fue una trampa cazabobos que nos demuestra que incluso algunos dirigentes, intelectuales y artistas europeos que ya saben con qué bueyes aramos, pisaron en falso. Confundieron un gobierno con un pueblo. Nada menos que en América Latina, que les ha mostrado formas de luchas sin fin, a ellos, que nos colonizaron.

Bienpensantes como Varoufakis, Bardem, Rosalía, Ramonet, Patti Smith, se subieron a la crítica “al país sionista”.

Un país nunca incluye a los que no toman las decisiones, y mucho menos a los que luchan diariamente contra esas decisiones que atentan contra lo humano. Es como si creyéramos que en España, cuando gobierna el PP, son todos franquistas como Aznar, o cuando gobierna el PSOE, traidores como Felipe González. Seríamos ignorantes y crueles con quienes tienen esa pertenencia y luchan contra el poder dominante. Y esta vez se sumó al desprecio a la Selección argentina gente que sabe cómo se están manipulando nuestras emociones. Luego lo entendieron y algunos se disculparon. Cómo Patti Smith, que puso un Messi en su muro, o Bardem, que aclaró que nunca se había referido al pueblo argentino.

Pero se ve que no entienden nada de lo que nos estaba pasando. La desconexión que produce la hiperconectividad es una amenaza. Esto es algo de lo que más me llamó la atención: los españoles creyeron que lo que más nos importaba era la final. Nos importaba, claro, pero justo antes nos había pasado algo extraordinario.

¿Sabrán el volumen de dolor popular que hay en este país? Les dejo un dato: a los recién nacidos el Estado dejó de vacunarlos. No suministra insumos a ninguna provincia, y si lo hace a alguna, que lo hace, es porque le vota las leyes de entrega total del país. Se llama extorsión y vasallaje.

¿Que no nos importa Gaza? Desde el 2023 venimos diciendo que nosotros también somos palestinos. El genocidio en la Argentina es por goteo: el año pasado murieron 20.000 personas mayores de 65 años más que el año anterior. Se murieron porque el Estado no da medicamentos, ni tratamientos, ni comida, ni abrigo. Abandona y se jacta de hacerlo.

Es claro, por otra parte, que la intención de que se asimile a la Argentina con Israel es un objetivo estratégico de Milei. Para los argentinos la única bandera fue, es y será la albiceleste, como la camiseta de la Selección.

Por eso pegar el carácter de un facho a un pueblo que está permanentemente sometido a su crueldad también es una forma de crueldad. Es una lección que tenemos que aprender todos, porque el enemigo quiere enfrentarnos.

Los españoles no fueron nuestro adversario simbólico, el que el deporte puede sublimar, y superponerle a la alegría su dolor. Nuestro adversario fue Inglaterra, el país que admira Milei.

Quiero contarles a los que nos han criticado tanto afuera, no solo en España, también en América Latina, que para nosotros, para nuestras retinas, nuestros sudores y nuestros pulsos, que vienen tan tristes, ver a los pibes de la Selección sacar el trapo con Las Malvinas son argentinas fue un beso en la punta del alma.