Los instantes de felicidad ocupan un espacio pequeño, para perderse rápidamente en la vorágine de la cotidianidad. La permanencia del estado de éxtasis es efímero en ese aspecto, debido a que se hace inalcanzable la perduración en el tiempo.
La escena grafica el momento personal que rodea al líder Lionel Messi, por una situación externa al jugo que le impide distenderse luego del debut con tres festejos incluidos.
La Copa del Mundo se inició para Argentina de manera esplendorosa, con una goleada ante Argelia que invita a las proyecciones máximas. La diferencia con lo que sucedió en Qatar hace tres años y medio es abismal, con aquel debut con derrota que envolvió de incertidumbre el futuro.
El agregado fue que el capitán Messi dejó en claro su vigencia a los casi 39 años, con otra actuación que quedará en los anales. La sorpresa la causó el propio jugador luego del partido, al aclarar que había atravesado “días difíciles” en el aspecto personal. El malestar no le permitía terminar de disfrutar la igualdad del récord de goles (16) en mundiales, junto al alemán Miroslav Klose.
La reacción de Messi causó sorpresa, y le agradeció a sus compañeros por “todo el apoyo” que le vienen dando en las últimas semanas. El motivo de sus lágrimas en el primer gol tiene que ver con la salud de su padre Jorge, quien se encuentra atravesando un cuadro complejo en una clínica de la Ciudad de Buenos Aires.
La explosión emocional del rosarino fue impactante, en el día que marcaba otro hito: participar en el sexto Mundial de su carrera. Messi definió con un remate cerca del palo luego de recibir la pelota de De Paul, y después de que ingresó en el arco de Zidane, se fue corriendo hacia el banco de suplentes para abrazarse con Lionel Scaloni.
La preocupación por el momento particular que transita la familia, no le permiten poder vivir este presente de la mejor manera. La contención del cuerpo técnico y de todo el plantel lo ayudan de gran manera, para que la situación no interfiera en su rendimiento.
El rosarino dejó en claro en el terreno de juego que su nivel continúa siendo superlativo, a pesar de las dudas que había generado su participación en una liga de menor preponderancia como la estadounidense.
Los tres goles que lo depositaron en la cima de esa tabla en la historia de los mundiales, puede ser superada el lunes próximo para ubicarse en soledad en el rubro. El francés Mbappé es el que lo sigue de cerca con 14, y posiblemente tenga varios mundiales más por delante.
Los brazos abiertos de Scaloni para recibirlo en el medio de las lágrimas, recuerdan también un espacio similar que tuvo el entrenador, cuando sus padres sufrieron problemas cerebrovasculares hace unos años.
El técnico entendió la situación de Messi, quien hizo señas para salir con el resultado sellado. El instante no fue uno más: es la primera vez que Messi fue reemplazado en una Copa del Mundo luego de haber iniciado el partido desde el comienzo.
El viento que forma parte de la escenografía de Kansas corre a favor de Messi en este certamen, para que su leyenda siga aumentando a pesar de que se encuentre en el tramo final de su carrera. La ráfaga puede ser utilizada también para salir indemne de situaciones externas. El fútbol, en ese aspecto, es un buen aliado.