El presidente ucraniano Volodimir Zelenski dijo que la población rusa debe sentir las consecuencias de la guerra impulsada por su par ruso, Vladimir Putin. El Kremlin amenazó a Kiev con nuevos bombardeos.
Ucrania lanzó este jueves su mayor ataque con drones contra Moscú en los dos últimos años, que provocó incendios en la capital rusa y sus alrededores y motivó una enérgica amenaza de Rusia de lanzar más bombardeos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó de “absolutamente justo” el ataque de su Ejército, que es una respuesta a la ofensiva rusa que alcanzó el lunes una de las catedrales históricas de Kiev.
Ataque a gran escala
Varios drones ucranianos alcanzaron una importante refinería moscovita y el alcalde de la capital, Serguéi Sobianin, calificó la andanada como un ataque “a gran escala”. El responsable no precisó el alcance de los daños. Reporteros de la agencia AFP vieron grandes columnas de humo negro sobre la periferia sur de la capital rusa.
Después del ataque, Zelenski aseguró en un mensaje de audio mandado a la prensa: “Por supuesto que no queremos que arda Ucrania a causa del enemigo, pero si arde Ucrania, su Moscú también arderá”.
El presidente ucraniano agregó que es necesario que el pueblo ruso sienta las consecuencias de la guerra que lleva a cabo el presidente de Rusia, Vladimir Putin, contra Ucrania, y pidió incrementar la presión hacia el Kremlin tanto por parte de Europa y EE.UU. como de los propios rusos.
En respuesta el canciller ruso, Serguéi Lavrov, advirtió sobre nuevos ataques contra objetivos en Ucrania. Según Lavrov, Putin ya anunció que Rusia “llevaría a cabo ataques agrupados de manera regular” contra Ucrania, y agregó que el ejército ruso “lo está haciendo y continuará haciéndolo”.
El ataque es el mayor contra Moscú en al menos dos años, según la agencia estatal rusa TASS, y coincide con la reunión que Putin mantiene con dirigentes del sudeste asiático en la ciudad de Kazán, a unos 700 kilómetros al este de la capital rusa. El mandatario no hizo mención alguna al ataque en su intervención inicial en el evento.
Es la segunda vez en este mes que Kiev lanza un ataque importante durante un evento internacional organizado en Rusia. A inicios de junio golpeó la zona de San Petersburgo, coincidiendo con un importante foro económico.
El ataque ucraniano con drones obligó a cerrar los aeropuertos de Moscú durante horas, y a retrasar cientos de vuelos. El más importante, Sheremétievo, anunció que tuvo que evacuar a los pasajeros a “lugares seguros” durante el ataque, antes de poder reabrir.
Otro dron se estrelló contra un edificio de departamentos en la zona de Zhukovski. Los restos de otro aparato causaron un incendio en un centro comercial cerca de la capital, añadió el gobernador regional, Andréi Vorobiov.
Otro ataque ucraniano con aeronaves no tripuladas contra la misma refinería MNPZ durante el martes, que cubre más de un tercio de las necesidades de combustible de la capital rusa, provocó un incendio y daños.
Las defensas antiaéreas abatieron 180 drones que se acercaban a Moscú, según el alcalde Sobianin. El ministerio de Defensa ruso dijo haber interceptado más de 500 drones ucranianos en todo el país durante la madrugada.
En otro ataque ucraniano con drones contra la región sureña rusa de Rostov murió una persona, y dos resultaron heridas, según el gobernador regional.
En los últimos meses, Kiev intensificó sus ataques con drones contra refinerías de petróleo, un activo fundamental para el esfuerzo de guerra ruso, mientras las conversaciones diplomáticas para poner fin a la contienda parecen estar en punto muerto.
Zelenski llama a estos ataques “sanciones de largo alcance”. “Es hora de que la guerra termine, y de que Rusia tome los pasos necesarios a nivel diplomático”, dijo.
Por su parte, Rusia lanzó más de 200 drones y varios misiles balísticos contra Ucrania entre la noche del miércoles y la mañana del jueves, según la fuerza aérea ucraniana.
Aparente normalidad
Pese a las represalias de Ucrania y los efectos sociales y económicos de la contienda, Putin se esfuerza por proyectar una imagen de normalidad con eventos como el de Kazán. Sin embargo los últimos ataques obligaron a una serie de cambios prácticos.
Después de que Kiev perturbara el Foro Económico de San Petersburgo, el mandatario ruso prometió fortalecer las defensas antiaéreas. La autoridad federal de aviación prohibió esta semana que drones y aparatos ligeros civiles sobrevuelen el espacio moscovita. A su vez, las autoridades rusas restringieron la publicación de fotos y videos de lugares golpeados por drones ucranianos.
En la cumbre del G7 celebrada esta semana en Francia, el presidente estadounidense, Donald Trump, incidió en que Moscú tiene que consentir “un acuerdo” para poner fin al conflicto, y dijo que podría restablecer “pronto” las sanciones al petróleo ruso.