Atanor: el insólito comunicado de una empresa que ya debería estar afuera de San Nicolás

Por Pablo González

Periodismosn.com.ar

FM 88.7 Radio City San Nicolás

 

En la madrugada de este miércoles, se produjo un nuevo accidente en la planta industrial Atanor, radicada en la zona sur de San Nicolás. Hasta donde se sabe, el incidente tuvo su origen en un reactor que que fábrica ácidos. La violenta explosión ocasionó graves quemaduras en un operario, y dificultades respiratorias en varios de los bomberos que actuaron para sofocar el siniestro (una mujer de este cuerpo quedó internada en el San Felipe). Pero además, hubo contaminación ambiental, principalmente en los barrios más cercanos a dicha planta (Belgrano, Los Fresnos, etc.).

El comunicado oficial que la empresa difundió ocho horas después, resulta cuanto menos insólito y lamentable. Porque informa lo obvio, lo que ya todos sabíamos, y no dice absolutamente nada sobre qué es lo que falló para que se desencadene la explosión, y tampoco se refiere con precisión a los efectos nocivos que el mismo tiene para la salud humana (claramente minimizan los posibles daños).

Dicho comunicado de Atanor expresa textualmente lo siguiente:  «En horas de la madrugada, en la planta industrial de Atanor en San Nicolás, se produjo un incremento de presión en el proceso de síntesis química de atrazina que generó la ruptura de la tapa del reactor afectado al proceso».

«Esto dio origen a un incendio en el sector de aminación de la planta, que requirió la intervención de los bomberos de San Nicolás y Ramallo, quienes prontamente pudieron controlar el foco», agregaron.
Además, mencionaron que «como consecuencia del evento, un operario resultó herido, presentando quemaduras que dieron origen a su inmediato traslado a un centro sanatorial de la ciudad. En este momento, la compañía se encuentra abocada a la realización de tareas de limpieza de la planta e inmediaciones junto con el Comité Organizado ante Emergencias de San Nicolás y la firma RESTEC, especialista en la atención de emergencias tecnológicas».
Por otra parte, mencionaron que «debido a la liberación brusca de presión, se generó una emanación de gases propios del proceso productivo y luego, como consecuencia del incendio, se generaron gases de combustión».
«Las consecuencias esperables son irritación ocular y de vías aéreas superiores. La empresa dio intervención inmediata al Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires y en conjunto con las autoridades de contralor municipales correspondientes está trabajando para determinar las causas del incidente y evaluando las consecuencias del mismo», concluyeron.

Antecedentes y futuro

No es la primera vez que ocurre un accidente de este tipo de Atanor. Más bien podríamos decir que son varios a lo largo de las últimas décadas. Quien firma esta nota trabaja hace 40 años de periodista en la ciudad, y ya ha cubierto varios episodios similares. Hay además varias causas judiciales contra Atanor por contaminación ambiental.

En realidad, no es algo que pueda sorprender. Por su misma naturaleza, Atanor trabaja con productos altamente contaminantes, porque lo que allí se produce son venenos para combatir las plagas de los cultivos, y otros productos más. En consecuencia, el tema no se soluciona mejorando los controles, o minimizando riesgos.

La verdadera solución es erradicar la planta de Atanor en San Nicolás. Podría trasladarse acá cerca, en el Parque Comirsa, o bien en algún predio más alejado. Atanor no puede seguir enclavada en el mismo lugar donde viven miles de nicoleños.

Cuando la planta fabril se instaló allí, casi no había viviendas particulares. Pero luego toda la zona sur se fue urbanizando, y la fábrica quedó pegada adonde vive la gente. Es absolutamente imposible una convivencia que garantice la buena salud de quienes viven en ese lugar.

Alguna vez, incluso, se planteó hacer un estudio epidemiológico para determinar el nivel de incidencia que tiene Atanor sobre las enfermedades de quienes viven en la zona. Pero por algún «extraño motivo», ese estudio nunca se hizo.

Ya es hora de que se planifique en serio, y de que se tomen las medidas necesarias para que los nicoleños puedan vivir tranquilos. O al menos con la mejor salud posible. Y para eso Atanor no puede seguir funcionando en su actual emplazamiento.