El economista reemplazará a Manuel Adorni como vocero presidencial en un momento delicado para el oficialismo. Tiene tres cargos en una universidad pública y es parte de la Fundación Faro.
Javier Milei decidió cambiar una de las caras más visibles de su Gobierno y eligió a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial. La decisión llega en un momento complicado para la Casa Rosada, atravesada por denuncias, sospechas de corrupción, cuestionamientos patrimoniales y una creciente acumulación de conflictos políticos.
Ravier es economista, diputado nacional por La Pampa y uno de los principales referentes de La Libertad Avanza en esa provincia. Antes de llegar a la vocería presidencial, fue director académico de ESEADE, dio clases en distintas instituciones y trabajó en Fundación Faro, la usina libertaria dirigida por Agustín Laje.
Con la llegada de Ravier, el Gobierno busca volver a instalar la agenda económica y correr del centro de la discusión las denuncias y los escándalos que se acumularon en los últimos meses.
Tres cargos en una universidad pública y un voto a favor del ajuste
Otro punto que genera dudas tiene que ver con su actividad académica. Ravier tiene tres cargos docentes simples en la Universidad Nacional de La Pampa y cobra tres salarios dentro de una universidad pública.
Además, aparece una contradicción política: aunque trabaja en una universidad pública, votó en contra de la Ley de Financiamiento Universitario y defendió el ajuste presupuestario impulsado por el Gobierno sobre las casas de estudio.
Su paso por Fundación Faro y las dudas que lo rodean
El nombre de Ravier aparece ligado a Fundación Faro, la organización libertaria que hoy está bajo la lupa por el origen y el manejo de los fondos que recibió durante 2024.
La entidad declaró haber recibido casi 5 mil millones de pesos en donaciones y la Inspección General de Justicia le exigió identificar a los principales aportantes y presentar documentación contable que todavía estaba pendiente.
A eso se sumaron las dudas sobre la posibilidad de que la fundación hubiera sido utilizada como un mecanismo para pagar sobresueldos a funcionarios y legisladores. Hasta el momento, no existen pruebas judiciales que confirmen esa hipótesis.
Los cruces con Milei que quedaron en el pasado
La designación de Ravier también expone una de las contradicciones más llamativas del propio Milei. Hace algunos años, el ultraderechista lo criticaba abiertamente en redes sociales y cuestionaba su capacidad profesional.

En publicaciones de 2018, Milei llegó a decir que Ravier era “lento y poco formado”, que le faltaban conocimientos y que no estaba preparado para participar de debates públicos. Incluso lo acusó de hacer “papelones”.

Ocho años después, ese mismo economista fue elegido para ocupar una de las sillas más importantes del Gobierno y convertirse en la nueva voz oficial de la Casa Rosada.