Previamente, la delegación iraní suspendió su viaje a Suiza para una nueva fase de negociaciones tras un nuevo bombardeo israelí en territorio libanés.
Israel y el grupo chií Hezbolá pactaron este viernes un alto el fuego, según informaron fuentes oficiales de ambos países, después de que los combates entre el ejército israelí y el grupo libanés amenazaran el reciente acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, tenían previsto iniciar una nueva fase de negociaciones este viernes en Suiza, pero el encuentro se suspendió en medio de las hostilidades en Líbano.
Por su parte elpresidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó a Irán con represalias militares si no se alcanza un acuerdo definitivo en días.
“En 60 días tenemos que llegar a un acuerdo; de lo contrario, haremos cosas que no les harán felices”, advirtió en una entrevista con elmedio Axios. Antes habia publicado en su red Truth Social: “Nosotros no nos reunimos por desesperación, sino Irán. ¡Están ACABADOS! Dejaremos que transcurran los 60 días. ¡No recibirán ni un centavo!”.
Nuevos ataques en Líbano
Después de anunciar la muerte de cuatro soldados en Líbano, Israel lanzó bombardeos sobre el país que dejaron al menos 47 muertos Y 97 heridos, según anunció el Ministerio de Salud libanés, en el mayor episodio de violencia desde el anuncio de un acuerdo entre Washington y Teherán esta semana.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqai, atribuyó a Estados Unidos la responsabilidad directa de los ataques y recordó que el fin de las hostilidades en el país árabe forma parte del primer artículo del memorando de entendimiento firmado el miércoles para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
“La República Islámica de Irán adoptará todas las medidas necesarias para salvaguardar sus intereses, su seguridad y sus derechos, así como los de sus aliados”, advirtió el diplomático en un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores.
La guerra, desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, dejó miles de muertos, principalmente en la república islámica y Líbano. También sacudió la economía mundial por el cierre del estrecho de Ormuz, fundamental para el tránsito de hidrocarburos.
Alto el fuego
Representantes iraníes indicaron que su delegación suspendió en el último minuto su viaje debido a los ataques en Líbano por parte de Israel, a quien también exigen que cese la ocupación del sur libanés.
Horas después, un funcionario estadounidense dijo a la AFP que Israel y Hezbolá acordaron un alto el fuego con efecto inmediato, negociado por mediadores estadounidenses tras mantener conversaciones con Israel e Irán.
Un alto funcionario israelí expresó que la tregua se rompería solo si el grupo libanés ataca a Israel: “Si Hezbolá ataca, Israel responderá. Seguiremos frustrando las amenazas contra Israel”, detalló en declaraciones recogidas por el medio israelí Haaretz.
Un diplomático del Golfo, que pidió el anonimato, confirmó el acuerdo de la tregua mediada “por Catar, Estados Unidos e Irán”.
Sin embargo, poco después del anuncio, la agencia de noticias estatal libanesa NNA reportó un ataque israelí en la localidad de Sejud y un corresponsal de AFP escuchó disparos de artillería en la ciudad de Nabatieh, ambas en el sur.
“Líbano debe arder”
Durante la jornada, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había amenazado con hacer “pagar un precio muy alto” a Hezbolá e insistió en que sus fuerzas seguirán en el sur de Líbano.
Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, defendió en la red social X la continuidad de los ataques en el Líbano. “Por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar. ¡Todo Líbano debe arder! Con todo el respeto a los estadounidenses, Israel debe dejar claro a todo el mundo que la sangre de nuestros hijos y la seguridad de nuestros ciudadanos no están a la deriva», expresó.
En la misma publicación, Ben-Gvir afirmó: “En Oriente Medio no se gana con respuestas medidas y contención: hay que volverse loco. Borrar. Aniquilar al terror”.
A raíz de los dichos de Ben-Gvir, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, calificó este viernes a Israel como una “amenaza para toda la humanidad”.
“La secta genocida de la muerte con sede en Tel Aviv es una amenaza para toda la humanidad. Amenaza a todos los seres humanos. Su único interés es la guerra permanente”, dijo Araqchí en un mensaje en X en el que compartió una imagen de la publicación del ministro israelí.
“Esto no es un exabrupto de un lunático genocida al azar. Es una publicación del ministro de seguridad nacional del régimen israelí”, agregó Araqchí.
La respuesta de Hezbolá
Horas antes, Hezbolá reivindicó una serie de ataques contra tropas israelíes y aseguró haber repelido un avance militar en el sur del Líbano. En un comunicado, la formación armada afirmó que las acciones se llevaron a cabo en legítima defensa y en respuesta a la violación del alto el fuego por parte de Israel.
Según Hezbolá, los combatientes avistaron una unidad israelí, compuesta por un pelotón blindado y de infantería, intentando infiltrarse hacia el norte, a las colinas de Ali al Taher, e iniciaron un ataque “con diversas armas, apuntando a tres tanques Merkava con misiles guiados, causando su destrucción e incendio”.
En un segundo comunicado, en el que amplían los detalles del operativo, se asegura que combatientes de Hezbolá repelieron a las tropas que buscaban infiltrarse por una ruta oculta, al tiempo que una segunda fuerza israelí “intentó avanzar para recuperar a los muertos y heridos en el primer ataque bajo una densa humareda, lanzando simultáneamente decenas de bengalas hacia la zona”.
Esto hizo que los milicianos atacaran de nuevo con una andanada de cohetes y proyectiles de mortero, de acuerdo con la nota, que no especificó las bajas israelíes.
“No hay prisa”
En el plano diplomático, el gobierno suizo anunció la postergación, hasta una fecha no determinada, de las negociaciones previstas este viernes.
En un principio se anunció que este encuentro debía servir para sellar el pacto, pero finalmente la firma se hizo de forma electrónica por parte de los presidentes de ambos países, Donald Trump y Masud Pezeshkian.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, que no apareció públicamente desde su designación, declaró que lo había aprobado aunque con reservas. En el futuro se celebrarán “negociaciones cara a cara” con Estados Unidos, pero eso no “significa aceptar el punto de vista del enemigo”, aseguró el jueves.
Por su parte, Baqai explicó que como el texto ya está firmado, “no hay prisa en celebrar el dicho encuentro en Suiza, pero planeamos una reunión en los próximos días”.
De momento, el domingo habrá una reunión en Egipto de negociadores iraníes con diplomáticos de Pakistán, Arabia Saudita, Turquía y Egipto, dijeron fuentes de El Cairo e Islamabad.
“Los próximos 60 días serán cruciales. Podríamos llegar a un acuerdo global pero también nos esperamos un acuerdo incompleto con algunas lagunas”, apuntó una fuente diplomática emiratí.
Los primeros resultados del pacto
De momento, el pacto permitió reanudar la navegación por el estrecho de Ormuz, atravesado por 25 navíos comerciales el jueves, un volumen inédito desde mediados de abril, según datos de la plataforma de seguimiento marítimo AXSMarine.
Desde que empezó la guerra, Teherán cerró de facto el estrecho, a lo que Estados Unidos respondió bloqueando los puertos iraníes.
La autoridad marítima iraní encargada del estrecho indicó este viernes que los barcos que deseen pasar por el estrecho tendrán que solicitarlo con “48 horas de antelación”.
Según los términos del protocolo de acuerdo, “no se cobrará” nada “durante un periodo de 60 días”, indicó por su parte la televisión estatal iraní, citando un comunicado oficial.